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jueves, 12 de julio de 2012

FEEDBACK

Un  mes antes del presente día celebramos nuestro primer aniversario de las clases de cocina española para japoneses. La idea ha cuajado y son bastantes los alumnos fieles que tenemos que vuelven una y otra vez a intentar enterarse de lo que hago por contarles. El boca a boca y los amigos de amigos de amigos han hecho que cada llenemos en menos tiempo el aula. Con el correspondiente y necesario gustico que todo ello trae bajo el brazo.
La paella de Hiroko-san
 
La cosa suele ser más o menos así. Quedamos normalmente un domingo sobre la una de la tarde en una cocina pública del barrio de Ikebukuro. Los senseis vamos media hora antes para prepararlo todo y aclarar las últimas dudas. El 90% de los alumnos llegan siempre antes de la hora acordada, tan majos como siempre nos saludamos y empezamos con la lección. Yo en el centro de la clase, y Oskar a mi diestra, nos esforzamos porque la cosa queda lo más clara y simpática posible. No hay presiones. Si nos equivocamos todo el mundo entiende que no somos profesionales y hemos venido a pasarlo bien. Se para, se rectifica y se sigue adelante habitualmente con las risas de los estudiantes por las cosas de las que hablamos o por la traducción de esa palabra tan difícil de recordar.

La paella de Hama-san

Tras la explicación previa empezamos a cocinar. Yo intento vigilar a los tres grupos en los que dividimos la clase mientras Guille hace las labores propias del mejor consejero culinario: "¡tanta sal no!", "¡baja ese fuego!", "¡no le eches chorizo a la paella hija mío!... Y así pasa el tiempo mientras guisamos al son de una cerveza, o dos, depende del día.


Mucha atención a las croquetas de jamón estilo japonés de Hiroko

Al terminar de preparar los platos, los ponemos al centro y todos probamos los de todos los grupos. La sobremesa suele alargarse durante aproximadamente una hora, tras lo cual todo el mundo salta como un resorte del asiento para ayudar a recoger y dejar la cocina tan limpia como nos la habíamos encontrado. Colaboración 100% sin escaqueos. Un gran otsukaresama nos lleva a un bar cerca de la estación de tren para tomar algo hasta donde cada cual estima conveniente.

La Paella de Noriko-san

Uno de los objetivos que nos planteamos desde el principio era conseguir despertar en algunos de los estudiantes la curiosidad por experimentar en casa con la gastronomía española. Y a juzgar por las fotos que habéis podido ver arriba parece que lo vamos logrando paso a paso. Imágenes que me envían por correo rodeadas de muchos gracias que atesoro como quien guarda durante muchos años su juguete favorito.

Especial cariño tengo que tenerle al primer intento de tortilla de patatas de nuestra querida alumna Rui. Porque lo importante no es en absoluto conseguir un plato de forma perfecta y sabor increíble, sino probar, investigar e ir mejorando con toda la ilusión que uno pueda ponerle a las cosas. Y porque nadie nace sabiendo.


Y además seguro que estaba buenísima. ¿No Rui?

domingo, 8 de julio de 2012

ENTREVISTA A MAPI SAHORI

Mientras pasamos la resaca de la gran noche del viernes y proceso las fotos y vídeo del evento Muchachada Nui en Tokio quiero aprovechar para presentaros oficialmente a alguien que ya conocéis por el gran vídeo que editó como recuerdo del viaje Albacete-Japón Express. El cómo esta diseñadora albaceteña acabó metida en este fregao os lo va a contar ella misma.lo os diré que ya estoy enganchado a la serie "El Piso" que realiza junto a un director también albaceteño.



Cuéntanos a qué te dedicas y defínete....si puedes.
Soy un culillo inquieto, me gusta trastear con todo lo que esté a mi alcance e imaginar, que es algo que todos deberíamos hacer más a menudo.  Vaya carta de presentación…Si me tengo que poner una etiqueta, aunque no me gusten mucho estas cosas, diría que soy una diseñadora audiovisual. A veces dibujo o hago fotografías, diseño, hago vídeos y también soy directora de arte. Y como buena melómana pues también hago mis pinitos componiendo (espero formar un grupo sólo de chicas algún día) y pinchando, pero esto lo hago por puro divertimento, aunque ahora que lo pienso, todo lo demás también.
Lo importante es disfrutar con lo que hagas, pasarlo bien y si además es tu profesión pues estupendo, ¿no?


 ¿Cómo acabaste en esto del diseño audiovisual? ¿Es un mundo difícil?
 Pues recuerdo hacer una especie de fanzine en el colegio, cuando tenía diez u once años, haciendo collages con fotos y tipografías de revistas. Más tarde cuando tenía trece años hacía un programa de radio ficticio los sábados por la tarde con mi mejor amiga, con guiones y todo. Puede que fuera en ese momento tan turbio que es el primer año de instituto cuando explosioné, la adolescencia es complicada para la mayoría y yo no iba a ser menos. No es que fuera ni mala estudiante ni una rebelde sin causa pero tenía algo dentro que tenía que exteriorizar de alguna manera. Comencé a hacer cortos, a hacer fotografías y revelarlas en un estudio que teníamos allí. Hacía cosas un poco raras la verdad, pero lo recuerdo con mucho cariño. 
Luego llegó la universidad, donde estudié Comunicación Audiovisual, los másters, todas esas cosas, que te sirven o bien para guiarte o para andar más perdido todavía.  En los primeros años de universidad me desmoralicé mucho, lo pasé francamente mal al verme envuelta en un sistema de estudios en el que se priva a la gente de su capacidad creativa, un sistema con muchas limitaciones. Aunque la teoría me ha servido para tener cierta cultura de la comunicación, me considero más "autodidacta". Soy una persona muy curiosa, me gustaría saber de todo, investigo tendencias, estilos, me nutro de muchas fuentes, intento estar al día.
Me preguntas si es un mundo difícil, yo creo que ahora mismo para todos de una forma u otra es un momento difícil pero quiero ser optimista. Es cierto que la gente quiere más por menos, que hay muchísima competencia y gente muy potente. Ahora casi cualquiera puede ser fotógrafo o diseñador, todos tenemos acceso a programas y a dispositivos que facilitan esto. Por eso hay que saber diferenciarse y ofrecer calidad.


¿Cuál es el proyecto del que te sientes más orgullosa?
Eso es como decir que a cuál de tus hijos quieres más, no quiero discriminar a ninguno. Pero el viernes pasado estrenamos el nuevo capítulo de la serie online  que realizo: “El Piso”. Para los que no conozcáis la serie se trata de la vida de cuatro estudiantes universitarios que comparten piso en Barcelona. Hay muchos referentes a Albacete ya que tanto el director, Serge González, como yo, somos de allí.


Estoy muy contenta de cómo ha quedado y de la evolución de la serie, a ver cómo reacciona el público aunque espero que muy bien. Empezamos con cero recursos, sobre todo a nivel técnico y poco a poco con la colaboración de mucha gente de forma desinteresada las cosas van creciendo y tomando forma.

¿De dónde sacas las ideas para crear esos vídeos? ¿Cuál es proceso creativo?
A mí me inspira casi cualquier cosa. Pero puedo decir que muchos de las ideas que he realizado me vienen cuando escucho música, cuando viajo, en la ducha, en el coche... Por la noche hay algo en mi cabeza que hace “clink” y me tengo que poner a anotar cosas, a veces hasta me levanto de la cama para que no se me olvide al día siguiente, no me puedo volver a dormir y me pongo a trabajar.

¿Y quién o quienes han sido tus referentes?
 Como te he comentado antes me gusta mucho investigar y sobre todo ver los trabajos de gente que está empezando pero como referentes básicos tengo a directores de cine, actores, escritores, músicos, arquitectos, interioristas, ilustradores, directores de fotografía, pintores, diseñadores de moda, fotógrafos, diseñadores gráficos, escultores… En cuanto a audiovisual soy muy fan de Mark Romanek, Jonas Akerlund, Chris Cunningham como realizadores. Y llevo un par de años siguiendo a  iamamiwhoami que es un grupo Sueco que tiene un concepto detrás y unos vídeos brutales. Es lo que se me viene a la cabeza ahora mismo.

Sé que te gusta mucho Japón…cuéntanos qué es Japón para ti.
Estuve en Japón en el 2009 y fue un punto de inflexión en mi vida, de esos viajes que te marcan de verdad. Desde que aterrizas en Narita y pruebas tu primer wáter musical, cuando llegas con el miedo del idioma y ves que es terriblemente infundado y que pese a todo no te pierdes, la amabilidad de la gente, los contrastes tan brutales entre lo tradicional y lo más extravagante. Entrar en un bullicio tremendo de gente, andar un poquito y perderte en la tranquilidad de los parques, encontrar templos.  O que pierdas algo en la calle y que días después lo encuentres donde estaba. Las calles sin chicles pegados en el suelo. Y esos atracones de sushi. Es curioso pero ahora cuando voy a restaurantes japoneses aquí en Barcelona soy muy tiquismiquis y siempre digo: “está bueno, pero no es igual”.

¿Qué te ha parecido trabajar con el vídeo del Albacete-Japón Express?
Es curioso como a veces te surgen proyectos como éste sin esperarlo y lo que te comentaba antes de lo importante que es colaborar con gente para hacer cosas interesantes.
Yo tuve un altercado en mi viaje a Japón, mi cámara de vídeo murió el primer día y aunque  tengo cientos de fotografías no es lo mismo. Así que este vídeo ha sido como una terapia porque aparecen muchos sitios en los que estuve y es un placer poder recordarlo en movimiento. Así que no es sólo un recuerdo para todos los viajeros de Albacete-Japón Express, me lo autorregalo a mí también.


Si a todos los viajeros les ha gustado el vídeo y se les han empañado un poco los ojillos como me pasó a mí, si se han reído y si han revivido durante unos minutos la experiencia me doy más que por satisfecha.
Ha sido todo un placer. Aunque, lo dicho, espero poder volver pronto, ejem, ¿Para la próxima edición quizás?