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miércoles, 26 de enero de 2011

KINKAKU-JI 金閣寺 KIOTO

Ya te dije que en Kioto hay muchos templos. Tantos, que a veces el cansancio acumulado no te va a dejar ni pensar con claridad, ni disfrutar de ellos como merecerían. No pasa nada, sólo eres una persona. Te veo la cara y está claro que has alcanzado la saturación budista. Detente. Respira. Y ven conmigo, que te voy a llevar a un sitio que te va a sacar con un golpe de vista del ostracismo.

Lo más fácil sería rendirse, pero es que es digno de tus últimas energías. Después de todo, no son más que unos metros y después habrá tiempo para echarse unas cañas como buda manda. Y hemos tenido suerte, porque además es un sitio que gana enteros con los días soleados.

¿Qué te había dicho?






Construido en 1397 como lugar de descanso del shōgun Ashikaga Yoshimitsu, fue reconvertido en un templo budista por su hijo años más tarde. El estanque es llamado Kyōko-chi, y en días claros, parece un espejo que lo dobla todo. El también llamado Pabellón Dorado, debe su nombre al recubrimiento de hojas de oro puro de las dos plantas superiores del edificio.

Ale, ya podemos ir a por esas cervecicas.


*Destino ALBACETE-JAPÓN EXPRESS

martes, 25 de enero de 2011

VIAJE COMPLETO


ALBACETE-JAPÓN EXPRESS ya está lanzado y listo para convertirse en una realidad. En una semana todas las plazas quedaron cubiertas. Siete días de ajetreos, de mensajes e intercambio de información, que acabaron con los 25 asientos ocupados. Como no quería que nadie realmente interesado se quedara fuera, mucho me empeñé, hasta llegar a ser cansino, en animar a la gente a decidir rápido. El que pestañeó se lo ha perdido. Hoy aún siguen llegando peticiones que, con todo el dolor de mi corazón, tenemos que rechazar con una sonrisa.

No podría faltar aquí un gran gracias a los que nos ayudaron desinteresadamente dando difusión y publicidad al evento, cediéndonos su tiempo y espacio. Gracias a Antonio, a Joel, Lorco, Pau y Xavi por sus entradas respectivas.

Ahora, siguiente paso. No nos queda más que seguir trabajando para que este viaje sea lo mejor posible. No dudéis que haremos lo que esté en nuestra mano para que disfrutéis de esta experiencia y os resulte inolvidable. Doblemente contento porque, entre los intrépidos viajeros, se encuentran grandes amigos y enormes personas. Aquí el equipo es lo más importante, como siempre. Pero en todos los equipos tiene que haber un crack. Y nosotros tenemos al nuestro. Esta entrada va dedicada al Gran Lonchas, que después de haber pasado por difíciles momentos, se viene a comandar la nave que nos llevará la próxima Semana Santa por Japón.

¡Un abrazo genio!

lunes, 24 de enero de 2011

OMEDETOO おめでとう

Todo está en continuo cambio. Las relaciones interpersonales y la manera de entenderlas se han visto asaltadas por internet y las redes sociales. Ayer pude recibir felicitaciones por correo electrónico, por facebook, por twiter, en los comentarios del blog, en conversaciones en messenger, por mensaje en el móvil o en llamadas a través de skype. Estoy donde Cristo perdió el zapato izquierdo y, sin embargo, contactar conmigo es más fácil que levantarse a preparar otra taza de café. De igual manera, yo tengo un hueco donde agradecer tanto cariño recibido, y que se puede consultar desde cualquier punto del planeta. Asusta.



La cosa empezó el fin de semana. Fiesta con los amigos tokiotas y risas mil. Pude además tener a dos amigas, Lolín y Mireia, en representación de la tierra. Gracias por la asistencia, por los momentos y por los muchos regalos. No te digo más que hubo una conga al son de Georgie Dann y su barbacoa. Calzones con plátano, mochila, bufanda, pistolas, gafas, utensilios de cocina y hasta un viajezaco a la nieve. Y un mono.


El día de autos, ya ayer lunes, me esperaban algunos regalos de compañeros de trabajo en mi escritorio y hasta algún que otro cheque en blanco. Mi sorpresa vendría de la mano de las cinco y media de la tarde, cuando las camareras de la cafetería, vinieron a mi mesa con una tarta con velas encendidas en forma de 31. Esto, que puede parecer tan normal, fue una muestra de espontaneidad japonesa impensable. Lo que me acabó por descolocar por completo es que habían puesto Chiqui (siempre me llaman Fernando), y que el pastel tenía el siguiente aspecto:


El logo del blog, que me dicen que leen aunque no sé muy bien cómo, plasmado en la tarta. Después hubo merienda-cena con ellas y con mis compañeras de intercambio de conversación, que también trajeron regalicos y dulces. Madre mía qué bonicos.


Cuando el día ya agonizaba, los investigadores-maestros-vividores-desfaenados de Albacete, liderados por Priscila y Conchi, organizaban una fiesta (vía evento facebook) para celebrar mi cumpleaños sin mí. Y lo peor es que mi hermana estaba en el ajo.


Gracias por todas las felicitaciones, las canciones, los mensajes y los regalos recibidos. Sé que no es muy cortés tener que elegir cuál fue el detalle más bonito de todos, pero me tenéis que dar la licencia sólo para esta vez. Y es que se acumulan los meses sin ver a una persona que crece muy rápido. Y yo no puedo verlo. Es la espina que más pica en esta fantástica etapa. Menos mal que le recuerdan cada poco que tiene un tío metido en una pantalla, y que ahí, dentro de ese ordenador, hay un sitio que se llama Japón. Gracias pequeña.


Cumpleaños en Tokio, sobrina from Fernando Picazo on Vimeo.


¡Un abrazo a tod@s!

domingo, 23 de enero de 2011

TAN DISTINTOS, TAN IGUALES

Hoy escribe una amiga. Hace tiempo me pedía fotografías y una reflexión sobre las casas de por aquí, y sobre las vidas de las personas que las habitan. Hace menos tiempo se la pedí yo a ella. Y parió la abuela. Esta entrada es para mí un bonito regalo, por lo que consideramos oportuno que se publicara el día de mi cumpleaños. Sí, hoy. Sí, lo sé, treinta y uno. Muchas gracias por leerme siempre Guaci, y hoy, por hacernos disfrutar de tu relato.

Una casa, una historia

"En mi Tierra no hay edificios de viviendas muy grandes pero, al igual que en todos los lugares del mundo, sí que hay personas: familias, trabajadores, estudiantes, amas de casa, parados. Cada vez que salgo de Tenerife me llaman poderosamente la atención esos edificios tan altos, con tantas ventanitas, en zonas residenciales o barrios y siempre viene a mí la misma reflexión: cuántas historias debe haber tras esas ventanas. Mirándolas me siento más cercana al nuevo lugar visitado, porque pienso en sus gentes.

Últimamente, gracias a un tal Fernando Picazo, leo muchas cosas sobre la ciudad de Tokio y me apetecía mucho tener esa sensación de cercanía con sus gentes. Así pues, le pedí a “Picaso San” un post sobre esas ventanas, acompañando fotos de esos edificios de viviendas. Y hoy tenemos aquí el resultado de mi petición. Tokio, la capital del país del Sol Naciente, mirando estas fotos no puedo evitar pensar en: niños viendo a Bob Esponja en japonés, una chica japonesa mirándose al espejo y arreglándose para ir al karaoke con sus amigas, una madre que hace maravillas para llegar a fin de mes cocina carne comprada al 50% porque está a punto de caducar, un hijo dedicado ataviado con su kimono prepara el té para su anciano abuelo, puede incluso que haya alguna pareja haciendo el amor tras alguna ventana de esas, seguramente que lo hacen en absoluto silencio...¿quién sabe? O quizás encontremos detrás de alguna de esas ventanas un guapo albaceteño escribiendo historias en su blog para que su gente sepa que ese país lo trata muy bien y estemos tranquilos.









Viendo las fotos saco la conclusión de que sus vidas no han de ser tan diferentes a las nuestras. Dormir, comer, trabajar, estar en familia y hacer aquellas cosas que nos gustan, aunque nosotros somos más noveleros, cómo dice mi madre. Evidentemente, hay muchas cosas que separan la cultura oriental de la occidental, pero ya sea Tokio, sea Albacete, sea Tenerife, Seattle, Murcia, Barcelona, Madrid o Tombuctú, siempre encontraremos esos cajones de hormigón con ventanas llenos de historias. Ellos demuestran que no somos tan distintos, especiales sí, pero no distintos.
Termino dedicándole el post a nuestro Chiqui, él mismo ha decidió que yo lo escribiese y él propio Chiqui decidió que este fuera su regalo de cumpleaños de mi parte. Y yo jamás osaría llevarle la contraria a todo un samurái como él. Además esto es más un regalo que él me ha hecho a mí (cómo me cuida). Espero que los asiduos al blog disfruten tanto leyendo el post como aquí la menda escribiéndolo y que no se olviden de felicitar al chiquitín hoy
."

Besos para todos,

Guacimara Navarro.