miércoles, 25 de septiembre de 2013

EL IKULIBRO

Esto debía haber sido un post de esos que os presentan un proyecto en el que creo sinceramente. Y digo debía, porque en pocas horas en las que he estado durmiendo, se ha convertido en un post de felicitación y enhorabuena para Oskar, que ayer sacaba el proyecto para publicar su esperado libro en verkami y en menos de un día ya ha recaudado lo necesario para que ese sueño se afinara hasta sonar a música celestial.

Oskar ha recopilado todo lo escrito en su blog, lo ha re-ordenado y le ha añadido nuevo contenido para crear AFINANDO UN SUEÑO: la historia de uno de Bilbao que se vino hace ya siete años a vivir a Tokio y que sigue aquí dando guerra cada día. Porque para los que no lo sepáis Oskar es de Bilbao, pero nosotros le queremos igual.

El proyecto se va a sustentar en el ya famoso crowfunding, que viene a ser que ponemos el dinero necesario para publicarlo entre todos, y depende de la cantidad que aportemos, pues recibimos distintas recompensas que el autor nos regala (por supuesto el libro está en casi todas ellas). Os lo explicamos mejor en este vídeo que grabamos el otro día en Tokio, en un templo muy especial para Oskar:


Dicho lo cual esto no para, es decir, cuanto más dinero se recaude, más libros se podrán publicar y ese dinero se usará para la mejora del proyecto. Entrad desde ya pinchando en la imagen de abajo, encargad vuestro libro y convertiros de golpe y plumazo en mecenas de un proyecto que estoy casi seguro ha debido batir el récord de recaudación rápida en la web de verkami. ¡Se acaban de superar los 5000 euros!


¡Yo ya soy IKUMECENAS! ¿Te apuntas?

martes, 24 de septiembre de 2013

EL MEJOR ATARDECER DE LA ISLA DE BALI

Hay lugares que se han hecho míticos por el simple hecho de estar en el sitio exacto desde donde resulta especial contemplar la caída del astro rey. Muchos son los que luchan por el cetro que les corone como el punto ideal; donde el sol es más redondo que en ningún otro sitio, donde el elenco de colores rojizos roza con la punta de los dedos la perfección. Y se han convertido en lugares de peregrinaje en los que es necesario hacer parada, disfrutar sin prisa de algo tan sencillamente complicado como esperar a que muera un viejo día.

No es una novedad que Bali es uno de esos sitios donde intuimos que podría estar el rey de reyes. Y con esa premisa alquilamos unas motos y nos plantamos este verano al sur de la isla (bajo órdenes directas de nuestra amiga Marta), concretamente en la zona de Uluwatu. Allí, unos empresarios españoles idearon un buen proyecto y han levantado sobre uno de los acantilados que miran hacia el oeste un local de singular y arriesgado nombre: El Kabron, un restaurante español de ambiente chill-out.





Con unas buenas tapas sobre la mesa y una cerveza de manual, sólo hay que sentarses en primera fila y, es posible, muy cerquita de la increíble piscina que se pierde sobre el mar, para dejados seducir por la música relajante que se escucha en toda la terraza. Seguramente diréis que qué hacía uno de Albacete comiendo tapas españolas en Bali. Pues es raro sí, pero sorprendentemente la comida está muy bien hecha y se pueden degustar productos de calidad. Y a mí, si está bueno, me da igual comerme un pisto manchego en una barca en medio de la bahía de Ha Long. 

Y entre buena música, alguna que otra copa y baños mirando hacia la nada, se fue apagando el día. Dejándonos con la sensación de que estábamos viendo uno de esos atardeceres especiales, de aquellos que las grandes ciudades en las que felizmente vivimos nos niegan en cada una de nuestras jornadas de rutina. Y donde además muy pronto tendríamos que volver.

Pero hoy no, hoy tenemos el día libre. Así que a disfrutar.

*Nota: Podéis encontrar el sitio exacto pinchando aquí.

lunes, 16 de septiembre de 2013

EL VÍDEO DE LA FERIA DE ALBACETE EN JAPÓN

Hoy 17 de septiembre, mientras los albaceteños disfrutan de su último día de feria (antes del cierre definitivo de puertas esta noche), por aquí no nos quedan salvo ya vagos recuerdos de lo que fue la fugaz visita de la Feria de Albacete a Japón. Cierto es que sólo nos duró un día el asunto, pero también es verdad que fuimos los primeros en abrir la Puerta de Hierros, aunque fueran únicamente unas horas antes de que lo hicieran en la gran capital manchega.

De esta manera nos convertimos en pregoneros auto-proclamados de un evento sin precedentes, del que nos sentimos además orgullosos, y en el que conseguimos reunir a muchos (muchísimos más que más) japoneses y no japoneses en aquel ya 7 de septiembre que quedará para el recuerdo como la primera Feria de Albacete que se ha celebrado fuera de la ciudad de Albacete.


El vídeo, como casi siempre, es obra del gran artista Carlos Donderis (lo recordarán por películas como el vídeo de las clases de cocina o The geek and the friki). Mil gracias por la ayuda de nuevo amigo.

¡Feliz semana a todos!


miércoles, 11 de septiembre de 2013

EMPUJADORES

Se apagan pausadamente las elevadas temperaturas que nos han mantenido activos y pletóricos durante los últimos meses. Se oscurecen las tardes prematuramente, se mueren los rayos de sol antes siquiera de poder calentar un ápice de esa piel que ya pierde su color caoba por momentos. Se apaciguan las ruidosas y alegres risas estivales para dar paso a una época tenue, fría, casi dañina para el carácter.

Se ha terminado el verano.

Y en verano los blogs se duermen, y éste para no ser menos, ha permanecido latente, hablando pero flojo, a raticos nada más, esperando a que septiembre le diera paso para repasar cada una de las noches de verano. Muchas noches llenas de viajes recorriendo nuevos rincones de Japón, España e Indonesia. No todo tiene que ser malo (o al menos es hora de querer verlo así) y partir de este mismo momento aquí estaré contando historias sobre esas aventuras pasadas y sobre ilusiones y proyectos futuros. Esto es lo que hay cuando vives en una rutina de ciclos infinitos.

Y en una pequeña parte de uno de esos diabólicos bucles es cuando suena fuerte el despertador de nuevo, cuando llega el momento de levantarse temprano para comenzar el primer día de trabajo. Esa primera y depresiva jornada de vuelta a la rutina. Y para colmar los males, uno se dirige a coger el transporte público para que la cruda realidad le devuelva a la vida de antes de aquel fantástico verano.

Y allí encuentra a quien le de un empujoncito para tomarse el retorno de otra manera.




*Vídeo grabado y cedido a este blog por el gran Chema.

martes, 27 de agosto de 2013

LA FERIA DE ALBACETE EN JAPÓN

Treinta y dos años seguidos. Treinta y dos. Treinta y dos ferias ni más ni menos sin faltar a la manchega cita del 7 de septiembre. La Feria de Albacete, qué cosa oye. Uno va allí durante diez días seguidos, se planta en el paseo (que no es más que el mango de una sartén muy grande) sobre la hora de comer, y se dirige con paso firme y decidido hacia la Puerta de Hierros como si llevara prisa. Por el camino, es más que probable que debamos recoger a algún amiguete rezagado con el que previamente habremos quedado en El Pincho, que básicamente es un palitroque enorme donde queda todo quisqui, por lo que hay más gente que en Hachiko en Shibuya. Pero sin los modernillos de medio pelo que rodean al pobre perro cada día.

De ahí nos vamos atravesando el umbral de las puertas hacia los redondeles. De paso, pero sólo si nos viene de paso, echaremos un rápido vistazo a derechas para ver a la patrona de la ciudad, la Virgen de Los Llanos. Que ya habrá tiempo de visitarla con calma en otro momento. O por lo menos eso dijimos en 1994; y aún no hemos sacado un rato para pasarnos por allí. Este año sin falta. Pero vamos a lo que vamos que nos perdemos y se nos hace tarde: tenemos que elegir un sitio para beber algo y tomarnos unas tapas. Es importante que elijamos un sitio jodido, muy estrecho, que huela a gambas cocidas baratas, donde pongan platos y vasos de plástico y, lo que es más importante, en el que encontremos una carta plastificada con muchas faltas de ortografía. Si son graves mucho mejor, eso es que habremos dado con el lugar ideal. Este es el esperado momento en el que, gafas de sol en ristre (aunque no te gusten te las tienes que poner), pediremos cerveza como para una boda y cuatro platos llenos de cerdo para cubrir el expediente. Esto es así.

Tras tamaño homenaje gastronómico nos moveremos hacia la zona central del recinto ferial, el mismísimo corazón de la sartén, donde se nos obliga por decreto albaceteño a tomarnos una sidra (que no le gusta a nadie pero es absolutamente necesaria) y unos Miguelitos; postre de hojaldre con crema pastelera típico de Albacete que es un lujo para el paladar. Los buenos son los de la pastelería La Moderna, no te creas las sandeces que dice el cuñao listo de siempre de que hay un sitio nuevo donde los hacen mejores, que se lo ha dicho a él un primo por parte de madre. Ni tampoco se te ocurra pedirlos de chocolate o de wasabi, o podrías ser inmediatamente desterrado de los dominios manchegos bajo amenaza de castigo mayor. Un Miguelito es lo que es y punto. Pijo. No es menos importante el café con el que debemos acompañar sidra y Miguelito. Encontrarás varios puestos donde te lo servirán en un pequeño vaso de plástico como llevan haciendo toda la vida. Es aquí donde podrás reconocer a los albaceteños de raza, a los puros de corazón. Un albaceteño de los buenos no paga jamás por ese café, ya que tendrá en su poder 25 tickets gratuitos de los que habitualmente utiliza 3, pero el muy  púa se guarda los otros 22. Por si le hacen falta luego, por si ocurre, te dicen. Verás sin embargo a valencianos, madrileños y murcianos malgastando sus euros en cortados y capuchinos. Criaturicas. Qué les queda aún por aprender.

Se nos han hecho las cinco de la tarde, y a esa hora tocan diana en las casetas y en la Plaza Talabarteros. No hay nada que hacer allí que no sea tomar mojitos como si no fuera a salir el sol mañana. Y he dicho mojitos sí, que hayas oído lo que hayas oído, no es una bebida que tenga que ver con los países caribeños (nada más lejos), sino que nació y creció en un lugar de La Mancha, de cuyo nombre no quiero acordarme. Y esto lo sabe todo el mundo. A estas alturas, y ya yendo un poco finos filipinos como vamos, es la hora de darle un gusto al cuerpo con frutas y verduras de la popular huerta manchega. Esta vez localizaremos los bares propios para ello siguiendo el rastro de olor a morcilla y aceite refrito de tres días. El primer día es posible que te emociones con los recuerdos del último bocata de chorizo, huevo, pimiento y huevo frito. Aparta esas lágrimas de cobarde de tu cara y atrévete a ponerle esta vez guarra y mayonesa como ingredientes extra. Este bocado exquisito es necesario comerlo de pie (si puede ser en un lugar de paso atestado de gente mejor), con un bote de cerveza que ya no te entra y manchándote todo lo posible las manos. No hay que preocuparse demasiado por si el precio que has pagado lo merece o no. Como dice mi padre, la feria está para que lo engañen a uno.

Con la satisfacción del deber cumplido, y con las arterias pidiendo un poco de aire fresco, es hora de encaminarse hacia las casetas de nuevo, donde nos espera una noche de bailoteos, de sonrisas, de conversaciones que se repiten, de reencuentros con aquellos que ya sólo vuelven a la ciudad para las fiestas. No pierdas el tiempo mirando el reloj, será el sol el que nos diga cuando es el momento de regresar a casa. A estas horas de la mañana es un placer pasear por "el mango de la sartén" por el que vinimos hace ya muchas horas. Porque está casi desierto, porque sólo quedamos sinvergüenzas y trabajadores de la limpieza, porque parece el momento en el que el paseo aprovecha para descansar antes de comenzar una nueva y dura jornada. Mañana habrá más, sólo tienes que empezar a leer desde el principio para saber lo que nos espera.

Este año para mí no habrá quedadas en el pincho, ni paseo, ni plaza Talabarteros. Pero yo no me quedo sin la feria, de ninguna manera. Este año en Tokio se iluminarán las Puerta de Hierros el 7 de septiembre. Y habrá mojitos y cañas, y olerá a gambas y a refrito, y nos pondremos gafas de sol y pañuelos, y, si todo va bien, sonarán machegas de fondo para que podamos a explicar a quien quiera escucharnos lo que es la Feria de Albacete. El Lorco, Germán, Oskar y el que escribe prometemos darlo todo por la causa manchega.

Porque aunque sea desde tanta distancia (mira que está lejos Japón), y como pasa siempre cuando llega finales de agosto en Albacete, en Tokio también huele ya a feria.




¡VIVA LA FERIA DE ALBACETE!


*Millones de gracias a las empresas Marquesado de Hita y Gintonería Sabya por el apoyo y la ayuda ofrecida.