miércoles, 23 de abril de 2014

ALBACETE JAPÓN EXPRESS 3.0 - AVANCE

Os escribo ya felizmente instalado en la increíble Tailandia. Tiempo habrá para daros detalles de todo lo que está pasando aquí y de lo que espero que pase, pero hoy quiero haceros llegar el vídeo-resumen que uno de nuestros viajeros (Julian) ha hecho a la velocidad del rayo sobre el viaje que estuvimos haciendo la semana pasada por Japón. Vendrá el vídeo oficial del viaje, pero sirva éste como avance y recuerdo de unos días inolvidables.

Enorme la experiencia y el buen rollo que hubo en el grupo durante toda la aventura. Nunca dejaré de decir que una de las mejores cosas que se consiguen con estos viajes es generar nuevas amistades entre viajeros, que en ocasiones siguen perdurando con el paso del tiempo. Lo veo en los grupos de otros años y es un un gustico enorme ver como mantienen ese contacto, como ponen fotos juntos en las redes sociales, o como se hablan de esa manera sincera que sólo la verdadera amistad puede conseguir.

Siento un tremendo ORGULLO de haber compartido viajes y experiencias con ustedes señor@s.


martes, 15 de abril de 2014

¡ESTÁ PASANDO AHORA!

Y es que los viajeros de Albacete Japón Express 3.0 aterrizaron en Japón hace apenas 48 horas sorprendentemente más frescos que una rosa. Así que no lo pensamos dos veces; dejamos las maletas en nuestro hotel y nos fuimos a cenar a un izakaya por Shinjuku. Bien. Toma de contacto con las luces del peculiar barrio de Kabukicho y una jarra de cerveza fresca.

No tardamos mucho en abandonar la gran ciudad para buscar aguas más calmadas. Nuestro siguiente destino fue un pueblecito de los alpes japoneses llamado Yudanaka, donde se puede disfrutar como en pocos lugares de la tradición milenaria de los baños japoneses. Nos alojamos en un pequeño hotel regentado por una encantadora pareja, que nos indicó enseguida que era el momento de ponernos los yukatas para pasear por el pueblo en busca de los distintos onsen de aguas calenticas que están repartidos por sus calles.



Después de semejante tarde en remojo no nos quedó otra que buscar un sitio para recuperar fuerzas. La soba es uno de los alimentos típicos de la región, así que pensamos que sería lo suyo cumplir con los locales invadiendo un pequeño bar donde permitimos que la noche se nos viniera encima entre risas, cervezas y alguna que otra jarra templada de sake.




Tras una noche aprendiendo a dormir en tatami y con futon, esta mañana hemos hecho una pequeña ruta a pie para alcanzar el parque de los monos de Jigokudani, donde estos animales de cara roja y muy mala leche, disfrutan bañándose en las aguas termales como uno más de nosotros. 

Los monetes, qué cosa oye.


Ahora mismo os escribo desde Matsumoto, ciudad que no ha recibido con su majestuoso castillo y con los cerezos en flor. No nos podíamos quedar un año sin ver esos árboles radiantes de blanco, un sakura que es parte importante de la cultura japonesa. Sólo hay que ver cómo se ponen las calles y parques en cuanto asoman las primeras flores de primavera.

¡Un abrazo a todos de parte de todos los que hacemos ALBACETE JAPÓN EXPRESS!

lunes, 7 de abril de 2014

CORTADOR DE JAPÓN

El gran capitán cantando alegre en la popa, Asia a un lado, al otro Europa, y allá a su frente Estambul. Quien no conozca el inicio de esta obra de maestra del genio Sabina no tiene excusa, pero como hoy ha salido bueno y hace solete, le perdono, y además le invito a estos cincos minutos de poesía musical española. De nada.

Probarme otras vidas. 

Ese es otro de los objetivos sin fecha de mi retiro espiritual. Ser científico puede ser apasionante y gratificante, pero no me gustaría perderme los experimentos que investigan aquellos que se dedican a otros tantos oficios. No podré decir si me gustan o menos hasta que no los haya latido por mí mismo, porque me temo que eso sería hablar por hablar. Otra vez.

En una semana de jubilado ya me he puesto el disfraz de dos de esas vidas: ayudé al gran Rubén en una fiesta de la embajada, y el pasado domingo me puse cuchillo y afilador por montera para hacer de cortador de jamón en la tienda que la marca española Desigual tiene en pleno Shibuya. Con cuchillos de la gran llanura albaceteña, no te lo pierdas.


Ahí me tenéis posando con mi amiga Tomo-chan, que casualmente trabaja en la misma tienda y con la que fue un placer trabajar. Lo hice lo mejor que pude; repartí jamón y alegría, practiqué mi pobre japonés con los niños que se acercaban y conocí a un montón de gente simpática que se sorprendían de ver ahí un manchego en medio de una tienda de moda dándole al violín sin descanso.

Por lo demás, mis primeras sensaciones de esta nueva vida son positivas, tengo que decir que estoy muy contento. Mi rutina diaria hasta que aterricen los viajeros se basa en ir a clases de japonés, después hacerme un par de horas de deporte y por las noches buscarme alguna jarana flamenca de las buenas. Y así pasan los días, y con ellos las semanas y los meses...

A colarme en el traje y la piel de los hombres que nunca seré.

¡Buena semana majos!

domingo, 23 de marzo de 2014

MAMÁ, QUIERO SER VIVIDOR

Cuando uno toma una decisión de ese calado, uno de los momentos más delicados es, precisamente, hacérselo saber a tu señora madre. Las madres son esos extraños y curiosos seres que tienen un nivel de preocupación tal, que son incapaces de sentir nada más. Nunca dejan de desvelarse por lo que le pueda ocurrir a sus pupilos; jamás. Una buena madre vive en un estado de preocupación y alerta perpetúa que, de alguna forma, la hace estar feliz y refunfuñando todas las horas del día. Yo puedo coger un avión intercontinental y no se lo digo a mamá y no pasa nada. Ahora, como la llame y le cuente que voy a subir el metro para ir a una cena, me indica (amablemente) que tengo que darle un toque en cuanto llegue al restaurante. Y si se me olvida hacerlo (cosa que ocurre continuamente) me llama y me echa una bronca del copón bendito. Y la edad que tenga no importa ni va a importar. Si por ellas fuera no saldríamos a la puerta de la calle porque "¿para qué?" si "donde mejor se está es en casa que por ahí no hay más que gentuza". Hay que ver lo que quiero yo a mi madre.

Esta es mi última semana de trabajo. A partir del 1 de abril empieza una nueva etapa en mi vida donde el capitán de mi barco seré sólo yo. Las motivos por los que he decidido este cambio radical no los tengo claros ni yo, puede que no pudiera ni enumerarlos aunque ese fuera mi propósito (que no lo es), lo que os puedo confirmar es que lo hago porque es lo que realmente quiero hacer. Supongo que todo esto va un poco sobre la política de sufrimiento cero que ya promulgué hace un tiempo, y de que la vida es nada más que un ratico.

Necesito este tiempo para mí. 

La llama que se encendió con fuerza hace más de tres años cuando comenzó mi etapa japonesa estaba perdiendo poco a poco intensidad por el peso de la rutina. Y ahora quiero volver a avivar ese fuego para seguir progresando, aprendiendo, ¿madurando?, y para enfrentarme a nuevos retos que, por lo que me han contado, ya deben estar de camino. Y si no vienen ya iré yo a buscarlos donde haga falta.

¿Y ahora qué vas a hacer? Es la inevitable pregunta que me hacen cada día, y que yo mismo tuve que formularme hace no tanto. Pues ahora soy yo el que decide por dónde sale el sol cada mañana, así de sencillo. Quiero aprovechar este tiempo para mejorar mi japonés (porque mi base seguirá siendo Tokio), para hacer deporte, para viajar como un loco (pero despacico, sin agobios), para levantarme a la una un martes o trabajar una mañana de domingo, para visitar a amigos que hace tiempo quiero ver…haré todo lo que uno no puede hacer cuando es esclavo del tiempo.

¿Y de qué vas a vivir? Sabía que ibas a preguntarme eso malandrín. Pues no lo sé. Y realmente no me lo he planteado en serio. Espero y deseo que vayan surgiendo cosas, y que los proyectos que llevo en paralelo funcionen y me ayuden a ir tirando. Pero es lo que menos me preocupa en este momento. El maldito dinero es una de las principales razones que nos impide tomar decisiones de este tipo, que nos ata en corto y no nos permite ser del todo libres, y que por lo tanto quiero que tenga el menor peso posible en toda esta historia.

Así que amigos ese es el nuevo plan: disfrutar de la vida. De momento, voy a esperar a que vengan los viajeros de Albacete Japón Express 2014 para irme con ellos una semana de juerga flamenca por Japón. Tras lo cual partiré rumbo al sudeste asiático en un viaje iniciático que me muestre cómo he de vivir este nuevo tiempo que se me ofrece. Tailandia será mi primer destino, con la idea de tomar contacto con un país en el que estamos pensando organizar un viaje (del mismo tipo del que hacemos por Japón) para este próximo mes de agosto. Después, vendrán otros países, continentes y aventuras, pero de todo esto ya iremos hablando tranquilamente estos meses venideros. Gracias por seguir siempre ahí leyéndome, que no os lo digo mucho pero es algo que agradezco sinceramente.

Pues eso madre, que ya lo siento, pero que me hago vividor.



¡Un abrazo grande!

martes, 11 de marzo de 2014

LA MEJOR HAMBURGUESA DE TOKIO

Y no lo digo solo yo, ya que la visita a este local viene de una recomendación del gran Luis Rodríguez, experto constatado en el mundo de las hamburguesas. Tengo que decir que yo también he hecho mis pinitos de vez en cuando en este asunto (aunque no tanto como con los hoteles), ya que procuro ir a probar nuevos sitios de este producto de moda que, bien hecho, puede convertirse en una delicia gastronómica. 

Aprovechando que mi amigo Chema (y señora) estaban en la ciudad, un día cualquiera de una semana gris y fría nos plantamos en Blacows, hamburguesería situada apenas a unos minutos andando de la estación de Ebisu. Conviene que hagáis reserva como hicimos nosotros, ya que el lugar suele estar bastante lleno.



El local es más tipo restaurante que hamburguesería, aunque sin excederse en los detalles ni en la decoración. Tanto la cocina como la zona donde el carnicero prepara el material están separadas por cristales, por lo que se puede ver sin tapujos como se trabaja. La carta es estrecha: algunos entrantes, sopas, sandwiches, postres y, por supuesto, hamburguesas. Decidimos empezar con algunos de esos entrantes y una buena cerveza de importación para compartir.
Aros de cebolla picantes y nachos con queso y salsas
Croquetas de ternera

Muy buena calidad en todos ellos. Los aros no eran lo picantes que la carta rezaba, pero el rebozo era perfecto, y de los nachos cabría destacar las salsas que lo acompañaban (guacamole, carne con frijoles y picante). Las croquetas estaban preparadas con la misma carne con la que se hacen las hamburguesas, pero no me dijeron nada especial.

Los precios para las hamburguesas empiezan en los 1000 yenes (7 euros) para la más sencilla  y llegan hasta prácticamente lo que uno quiera. Yo hice caso a Luis y me pedí una con aguacate y queso, y además la hice doble (tremendo acierto), por un precio de 2400 yenes (17 euros). Todas vienen acompañadas de patatas (correctas sin más) llegadas de la región de Hokkaido, al norte de Japón.

El pan me gustó mucho, tostadito y en buena proporción con el resto de ingredientes. Pero desde luego el punto fuerte de este plato está en la carne, de ternera japonesa de la calidad más alta (A5), por supuesto sin ser de Wagyu. Además el punto de la carne era el correcto y fue un placer luchar con ambas manos para comérmela.  Sublime.


Nombre: Blacows (página web aquí).
Dirección: Shibuya, Nishi-Ebisu, 2-11-9, Tokyo.


¡Qué aproveche majos!