miércoles, 15 de mayo de 2013

TAPAS ESPAÑOLAS ENTRE SUSHI Y SUSHI

A sólo unas pocas semanas para nuestro segundo aniversario de las clases de cocina española para japoneses, los amigos de Mundo Spanish se han puesto en contacto conmigo para que les contara un poquito más sobre este proyecto que ya se empieza a hacer mayor. Después de hablar con ellos, se han currado este artículo que lo han acertado a llamar como el título de esta entrada, donde les cuento un poco cómo nació la idea y alguna que otra curiosidad. 




Han incluido además el enorme vídeo que realizó mi amigo Carlos Donderis el día que celebramos el primer aniversario de las clases. Si no lo habéis visto, no os lo podéis perder, porque refleja fielmente lo que sucede cuando juntamos más de la cuenta los fogones españoles y nipones. 


 

Desde aquí, gracias a otra vez maestro por tu trabajo, y otros tantos sacos de gracias para Oskar Guille, que tantas y tantas mañanas de domingo han compartido conmigo en esa gran cocina de Ikebukuro.

¡Y qué cumplamos muchos años más!

domingo, 12 de mayo de 2013

HAWAII, LAS PLAYAS AL ESTE DE OAHU


No tener ni un metro que puedas ver más allá planificado puede ser motivo de agobio para muchas personas. Para otros, sin embargo, es un placer nadar sin rumbo fijo en un mar de dudas. Seguramente para nosotros no era ni una cosa ni la otra, pero una sola palabra de unas chicas que conocimos en el hostal de Waikiki nos hizo tomarnos un café mañanero aguado y horrible, y subirnos al coche para dirigirnos al este de la isla de Oahu, en el archipiélago de Hawaii. Parecía que por allí podían encontrarse playas bonicas, y nosotros teníamos el cuerpo dominguero y caribeño como el de aquellos grandes días de gloria, así que no se nos ocurrió un plan mejor.



Dos nombres nos habían sido entregados: Kailua y Lanikai, correspondientes a otras tantas playas prometidas que cumplieron sobradamente nuestras expectativas. Arena blanca y fina, y un agua templada y transparente que invitaban al relax,  a disfrutar sin miradas al reloj, a tumbarse y dejar que el día duerma entre baños, cervezas y alguna que otra conversación tan estéril como procedente.

El tío Joaquín pensando en su próximo artículo científico 

Un señor al que le faltaron palos cuando era niño


Concretamente la playa de Lanikai tiene 800 metros de largo, y está considerada como una de los mejores del mundo. Y su fama es bien merecida, porque no se encuentra una edificación de más de una altura en todo lo que alcanza la vista. Únicamente palmeras y vegetación, pequeñas casa de madera y limpieza, es lo que podréis encontrar en esta mítica playa famosa por haber sido utilizada en innumerables sesiones fotográficas.




Enfrente de estas dos playas se encuentras las islas Na Mokulua (literalmente las dos islas), también conocidas como las islas mellizas, y que son una reserva estatal protegida de aves. Su acceso está restringido, pero aprovechamos que es posible desembarcar en ellas yendo en kayak, y allá que nos fuimos dejándonos los brazos y el alma en un trayecto increíble.

Los islotes Na Mokulua a mi espalda

El tío Luis oteando "el horizonte"

¡Buena semana a todos!

jueves, 9 de mayo de 2013

ENTREVISTA EN RADIO EUSKADI

A propósito de la gran liada de este domingo 12 de Mayo, de nuestra particular Feria de Abril de Tokio, ayer miércoles, Felipe (del fantástico blog Eurowon), encendió la mecha en twitter para que esta mañana temprano (noche en España) hayamos acabado charlando animadamente con la gente del programa La Noche Despierta sobre la tremenda fiestaca que se nos viene encima.

Querían saber más, diría yo que muchísimo más que más. Y entre Oskar y Germán (y lo que yo he podido ayudar), les hemos ofrecido los detalles de tamaño evento ibérico en el mismo centro de Japón. Aquí os dejo a continuación el audio, para que seáis vosotros los que decidáis si nos merecíamos esta oportunidad en las ondas.






¡Veremos cómo se da la cosa majos!

miércoles, 1 de mayo de 2013

UN VIAJE DE LOCOS

No hay plan para la Golden Week. Después de dos años donde me reconoceréis por otros exitosos largometrajes como Te pones fino filipino o La perdí en Vietnam, este año está abocado a salir a dar un sano paseo por el parque de Yoyogi o a tomarme unas cervezas en el izakaya de mi barrio. Y la verdad sea dicha, la culpa no es más que mía, ya que si alzo la vista más allá del mar, puedo ver en mi horizonte cercano otros viajes que me hacen tener que medir mis vacaciones más de lo que me gustaría. Porque, para ser más concretos, no me gusta nada de nada.

Sinceramente no tiene más importancia. Aunque todo el mundo sale escopetado en esta semana a pasarlo bien, es sólo cuestión de hacerse a la idea de que esta vez no toca. No pasa nada. Aunque, por otro lado, también habría que decir que esa recochura del que siente inquietud por viajar y descubrir siempre está ahí, vigilante, atenta a cualquier movimiento para ponerte a prueba. Al fin y al cabo llevo sin hacer un viaje de los frescos desde diciembre, y sin que esto sea ni mucho ni poco, lo veo ya lejano, olvidado, distante como los fríos días del invierno pasado.

Entre tanto, la semana pasada surgió la posibilidad de hacer una escapada a la montaña en estos días libres. Unos amigos irían a hacer una ruta de senderismo por el sur de Japón durante las vacaciones y, visto lo visto, no me parecía mala opción. Ellos se adelantarían para ir examinando el terreno, y el tío Joaquín y yo nos uniríamos a la expedición un poco después. 

Ultimando los detalles, comentábamos lo insultantemente caro que nos iba a resultar el shinkansen (tren bala) para alcanzar el punto de encuentro: ShikokuNo sé si fueron las cervezas que hace rato nos acompañaban en la mesa, o si Neptuno se alineaba con Matalascañas a diez grados norte, porque ni siquiera recuerdo realmente cómo sucedió. Pero en un punto determinado, la conversación viró dramáticamente en cuestión de segundos, y ya sólo hablábamos de lo mal que nos lo habíamos montado, y de que la próxima vez había que planificarse mejor y hacer un viaje como Dios dejó dicho que se hiciera. El siguiente minuto de aquella vorágine llorona y autocompadeciente resultó crítico; los lamentos dejaron paso a la esperanza, al "¡todavía podemos coño!", tan recurrente en charlas nocturnas aliñadas con alcohol y amistades. 

Y del que por supuesto nadie sabe nada a la mañana siguiente.

Pero no contaba yo con los peligros de negociar con locos. En apenas unas pocas horas, teníamos ya comprados unos billetes de avión que nos llevarán hoy mismo a descubrir las enigmáticas y paradisiacas islas de Hawaii. Uno de esos lugares que siempre sentí que acabaría pisando.

Porque podíamos no habernos ido, de hecho hubiera sido lo más fácil, y más cuando todo eran problemas: billetes caros, escaso tiempo de preparación, falta de días libres... Pero el mensaje que Joaquín nos hizo llegar a través de facebook, acabó por derrumbar las ya débiles defensas que Luis aún conservaba (y que yo perdí en el primer envite), para hacerlo ceder definitivamente: "Esto es un sueño que se hace realidad aquí y ahora; no hay mañana amigo y las oportunidades están para aprovecharlas".


¡Nos vemos a la vuelta majos!

lunes, 22 de abril de 2013

NUESTRO BAR EN TOKIO

Parecía una dulce utopía cuando comenzamos a comentarlo hace ya muchos meses sentados en compañía de unas cervezas. Es uno de esos proyectos que se hacen hornear a fuego lento, que yo tenía claro que acabaría en todo su punto, pero que toma su tiempo cocinarlo, porque se hace despacio, como en aquellos antiguos hornos comunes de cualquier pueblo perdido de provincia.

Tener un bar. Quién no ha pensado alguna vez en gestionar su propio local para ofrecer la hospitalidad íntima que todos llevamos dentro. Únicamente ese pensamiento (y dos tarados que nunca dicen no como Guillermo y Oskar), fue suficiente para proponerme que aquel disparate podía hacerse realidad. Aunque fuera tan sólo por un día. 

Nos faltaba entonces una idea para atraer a la gente y un local donde llevarla a cabo. La idea ya nos rondaba galante hace tiempo bajo nuestros balcones: montar una Feria de Abril de Sevilla en Tokio. Transportar por unas horas una de las casetas del recinto ferial sevillano al corazón de Japón; llenarla de farolillos de colores, poner rebujito en las copas, pinchar sevillanas en el hilo musical y comer jamón ibérico como si no hubiera mañana. En cuanto al local, eso me tocaba dejarlo en manos flamencas profesionales. Y esas no podían ser de otro que no fuera Chema, El Niño Cagao, que no sólo se ofreció a ayudarme (como hace siempre) a encontrar un bar adecuado, si no que se convirtió enseguida en el director artístico del evento, en lo que será su última actuación en Japón antes de volver por una larga temporada a España.

Y en medio de todo este lío de calles cruzadas, encontramos nuestro bar: Sala Andaluza, un restaurante español en Ebisu con todo el sabor de Andalucía que tanta falta nos hacía. Y para completar el equipo y llevarlo a un nivel superior reclutamos a Germán, que será el comandante en jefe de la cocina, y a la dupla gallego-nipona Manuela-Nanami, que nos ayudarán en lo que haga farrrta ese día con la amabilidad a las que nos tienen tan mal acostumbrados. Así que allí estaremos ese primaveral domingo; cocinando nuestras propias tapas, sirviendo bebidas frescas, cortando jamón de pata negra y queso manchego, bailando sevillanas y disfrutando del arte de El Niño Cagao y su cuadro flamenco en el escenario.


Fecha y hora: Domingo 12 de mayode 12 de la mañana a 10 de la noche.

Lugar: Sala andaluza, a 3 minutos andando de la estación de Ebisu.

Precio: 2500 yenes (incluye una bebida, una tapa y la actuación estelar de El Niño Cagao)

Reservas: En la página oficial del evento en facebook pinchando aquí o en la dirección de correo electrónico: supeinmatsuri@gmail.com

Pero la cosa no acaba aquí, porque además hemos encontrado gente a la que le ha parecido una buena idea y van a colaborar con nosotros. En primer lugar el Instituto Cervantes de Tokio, que nos ayuda con la difusión del evento, y a continuación, dos empresas manchegas (lo que me llena de orgullo albaceteño) que importan sus productos a Japón y que pude conocer en la feria de alimentación FoodEx Japan 2013: Nico Jamones y Marquesado de Hita (productores de queso manchego). Millones de gracias  a todos ellos por ofrecernos su apoyo en este proyecto.

Os invitamos a que vengáis a disfrutar con nosotros en esa jornada tan especial. Cualquier hora es buena, la fiesta no va a parar durante todo el domingo. Ese día, nosotros gobernaremos Sala Andaluza como mejor sepamos hacerlo. Ese día, Sevilla latirá con fuerza en algún rincón de Ebisu.

Ese día, señora,  tendremos nuestro propio bar en Tokio.

miércoles, 17 de abril de 2013

ALBACETE-JAPÓN EXPRESS 2.0: EL VÍDEO

Señores viajeros, señoras viajeras, señoritas y demás admirados lectores de este blog:

Espero que disfruten y se regocijen con el vídeo que les presento a continuación. Y que tengan además las mismas sensaciones, gustico parecido y similares escalofríos a los que yo he podido sentir en mis carnes repetidamente editándolo. 

Esto es un viaje Albacete-Japón Express



Y si les ha gustado, compartan amigos おねがいします

miércoles, 10 de abril de 2013

SAKURA 桜

Resulta complicado comprender cómo Japón es capaz de vender tan bien al mundo sus tradiciones. Quién no conoce la genialidad de sus templos, la amabilidad de sus ciudadanos, las preciosas chicas en kimono paseando por Gion, o el perfil griego del Monte Fuji que les hace de bandera por todo el planeta. Después de un par de semanas ya viviendo aquí, yo diría, no sin temor a equivocarme estrepitosamente de nuevo, que el secreto de todo está en que les apasiona de corazón su propia cultura.

Chica en kimono contemplando las flores del cerezo en Kioto

La punta de lanza de mi argumento es sin duda el Sakura, o florecimiento de los cerezos. Que sí, que en primavera llegaba el solete y florecían las planticas, eso yo ya lo sabía. Pero cuál fue mi sorpresa cuando vi que aquí eso representaba un acontecimiento festivo sin parangón. El asunto es que el país está plagado de estos árboles tan peculiares, y que cuando a marzo ya le flaquean las fuerzas o nada más se despereza abril (según los años y las zonas del país), las flores empiezan a asomar por los brotes de los cerezos regalando un manto blanco que cambia el aspecto de todo lo que se encuentra a su alcance.



Sakura en un templo de la Isla de Miyajima

Es pocas palabras; en todos los sitios hay flores, pero ningunas son más famosas especiales como las que brotan en Japón. Pero lo mejor de todo es que en esta época además todo se inunda de alegría. La gente sale a los parques aprovechando el buen tiempo, se sienta debajo de los árboles y come y bebe junto a amigos o compañeros de trabajo, en una danza popular conocida por todos como hanami 花見 (contemplación de las flores). 



Templo Kyomizudera durante la floración, Kioto


Una de las calles de mi barrio en Tokio

Todo esto trae como consecuencia que la gente esté más contenta, tanto por el momento en el que se vive, como porque ello representa una puerta de entrada hacia la llegada del buen tiempo y las vacaciones. Un extra de motivación vital que se ha convertido en un círculo vicioso de felicidad, belleza y esperanza, y que los japoneses y residentes aguardamos cada año con impaciencia. Con semejante panorama, ahora seguro que nos resulta más fácil entender la buena venta que tienen estas sencillas flores en el mercado exterior.  Y es que todo quisqui quiere venir a verlas al menos una vez en la vida.

Cerezos en las orillas del lago Kawaguchiko, frente al Monte Fuji


En poco más de dos semanas el viento nos recuerda que el secreto del éxito de los cerezos se esconde en lo efímero. Y todo lo visto queda atrás para darnos paso a la primavera y el verano. Cosa que celebro alegremente, que me parece a mí que suficiente frío hemos pasado ya.

¡Un abrazo!