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domingo, 26 de junio de 2011

AL LÍO

Será porque ya hace calorcete, o porque era demasiado tiempo sin estar metido en un tinglao flamenco. Sea por lo que fuere, el próximo 16 de Julio, el profesor Oskar Díaz (conocido en tierras norteñas como Ikusuki sensei) y el que narra, vamos a intentar enseñar a 18 japoneses a hacer paella valenciana.

El evento se desarrollará en una cocina de un centro cultural, muy cerca de la estación de Ikebukuro. Cuatro horas, en las que esperamos poder enseñar algo y aprender mucho. Cuatro horas para compartir experiencias y aproximar culturas en una jornada, que esperemos, tenga mucho de festiva.


La clase será en español y japonés simultáneamente, y tendremos a los grandes Nerea y Lorco a los mandos del equipo de imagen para que no perdamos detalle de lo que allí acontezca. Que vaya usted a saber lo que será.

De momento, lo que sí sabemos seguro es que el asunto ha tenido buena acogida y que hemos colgado el cartel de "Completo" en muy pocos días, por lo que la motivación por hacerlo lo mejor posible es todavía mayor.

No falta más que ir a comprar unos gorros y delantales a Kappabashi, y ponerse a ver vídeos del maestro televisivo por excelencia.



¡Buena semana!

miércoles, 14 de enero de 2009

IKEBUKURO 池袋

Barrio que da nombre a la segunda estación de metro más transitada del mundo. 2,7 millones de pasajeros pasan cada día por aquí. Y sitio obligado para mí mismo cuando quería moverme a cualquier lugar de la ciudad. Mi estación de cambio. Muchas veces, como en otras partes de Tokio, te encuentras caminando deprisa sin saber por qué corres tanto y hacia dónde. Es la masa de gente que te "obliga" a seguir su frenético ritmo. A ir a tu rollo sin mirar a nadie, como si estuvieras solo entre miles de personas.

Un día decidí parar. Quedarme quieto y observar la cosa desde fuera. Y no es nada especial. Es distinto. Personas anónimas se movían a mi alrededor hasta el punto de parecer que todo se repite cada pocos segundos. Con la sensación de que si hubiera seguido allí quieto durante días nada habría cambiado.

El vídeo de aquel rato un poco más abajo. Fijaros en el chaval que sale al final, que se queda parado atándose el zapato con la gente pasando casi por encima y luego me mira como diciendo quién será ese guiri capullo.




¿Qué pasaría si un día no pasara nada?


¡Un abrazo!