domingo, 17 de noviembre de 2013

MISAKI Y AMIGOS

Ya os conté lo del lío de la gran Fiesta de España en Tokio. Y ahí seguimos la organización con los preparativos del evento, que será este fin de semana (23 y 24 de noviembre) en el parque de Yoyogi.  En este enlace podéis encontrar ya la web en español con toda la información relacionada. Parece además que tenemos la suerte de nuestro lado, ya que las previsiones meteorológicas dan soleado para los dos días, así que tiene pinta de que se va a montar bien parda, como debe ser.

Lo que igual nos había contado es que, además de las labores organizativas ya mencionadas, nos hemos propuesto aportar nuestro granito de arena personal a la fiesta. ¿Y de qué manera? Pues a golpe de pincho y caña, que es lo que mejor se nos da. Con la siempre inestimable ayuda del gran Misaki (campeón del I Concurso a la Mejor Tortilla de Patatas de Tokio del Instituto Cervantes), hemos montado un chiringuito para dar de comer y beber durante dos días al que se atreva a probar lo más granado de la gastronomía española.

Os enseño el menú para que veáis que no nos falta de ná.

Sin duda la tapa estrella será la tortilla de patatas, un plato que el señor Misaki cocina mejor que mi madre que cualquier español que yo haya visto. Seguro que a estas alturas de semana va ya un poco loco con el tema, porque le dije que necesitaba muchas muchísimas tortillas, y él miraba como diciendo "¿¿Pero que dice este guiri??". No pasa nada Misaki, desde aquí te pido disculpas de antemano.

Pero una tapa no sería una gran tapa si no fuera servida por un camarero guapo, apañao y con salero. Y para eso quiénes mejor detrás de una barra (con trapo al hombro) que Oskar, Guillermo y Manuela. Tres artistas de la farándula que gobernarán este barco con mano de hierro y bota de vino. Con este equipo las risas están más que garantizadas. Sería prácticamente imperdonable que no os pasarais por allí a tomaros un algo con nosotros.



Pues eso es todo amigos, resumimos para no perdernos:

FIESTA DE ESPAÑA 2013 
PARQUE DE YOYOGI, TOKIO
23 Y 24 DE NOVIEMBRE DE 10:00 A 19:00

martes, 12 de noviembre de 2013

ISLAS GILI, INDONESIA

La última parada de nuestro viaje por Bali no estaba elegida al azar. Después de pelear con comunidades enteras de monos, disfrutar de lujo asiático y deleitarnos con uno de los mejores atardeceres del planeta, nuestros apolíneos cuerpos merecían una dosis de relax. Una necesaria vuelta a la calma con playas de aguas cristalinas y marisquito fresco con cervezas a la orilla del mar. El lugar elegido fue Gili Trawangan, la más animada y bulliciosa de las Islas Gili, situadas a unas dos horas en barco (rápido) desde Bali.



Una de las peculiaridades del lugar es que no están permitidos los vehículos a motor, una enorme idea pensada para preservar el entorno, y que convierte a los caballos y las bicicletas en los protagonistas del transporte. Al no haber coches, no hay necesidad de asfalto, y tan sólo unos cuantos caminos de tierra sirven como ayuda para alcanzar los distintos puntos del pequeño archipiélago en unos pocos minutos. Eso no quiere decir que no se pueda encontrar de todo; numerosos son los comercios y restaurantes que se agolpan en la calle principal, que es principal ni más ni menos que porque no hay ninguna más. Las opciones de alojamiento son también diversas y, por lo general, económicas. Podréis encontrar habitaciones dobles desde 10 euros en adelante.




Uno de los grandes atractivos de estas islas es sin duda su entorno marino. A un tiro de piedra en barco podemos dar con muchos puntos donde bucear se convierte en un placentero lujo para los amantes de este deporte. Ése era uno de los motivos por los que habíamos viajado hasta allí: disfrutaríamos de tierra firme, pero también de todo lo que nos ofrecieran corales y peces bajo el mar. Existen muchas escuelas donde contratar cursos o inmersiones sueltas, pero tienen acuerdo entre ellas y ofertan los mismos precios, por lo que no merece la pena perder tiempo preguntando en todas. Conseguiréis una tarifa mejor si vais en grupos de más de cuatro personas. Mis compañeros se sacaron el Open Water, y un servidor se graduó en el Advanced, lo que me convierte prácticamente en una sensual sirena.






Y allí nos pasamos cuatro días, aplicando el formato de buceo, comida, siestas en la piscina, zumos de frutas tropicales, atardeceres con birra mediante, cenas con gambas como para una boda, fiesta de la risa y volver a empezar. Un gran formato señora, garantizado, no dude en llevarlo a cabo tan pronto como le sea posible.




¡Buena semana majos!

lunes, 28 de octubre de 2013

FIESTA DE ESPAÑA 2013

Cuando me reuní con aquel chico en la estación de Takadanobaba, yo no sabía ni cómo ni de qué iba a tratar bien aquel encuentro. Sólo sabía que organizaban una macro-fiesta, y no veía yo con claridad cuál podría ser mi papel dentro de ese asunto, ni por qué unos empresarios japoneses expertos en montar eventos y saraos varios podían necesitar mi ayuda para tales fines verbeneros. Lo que era meridianamente claro es que no me iba a quedar con la duda y, dos cafés con leche mediante, empezaron a aclararme de qué iba todo aquello que para entonces me sonaba tan lejano. Y que hoy está ya tan cerquita.

Sería la primera fiesta de estas características con temática española en Japón. Pensada para mucha gente más que más (ochenta mil personas), con casi 50 carpas de exposición, vinos y comida española, con espectáculo continúo dividido en varios escenarios,  grandes patrocinadores apoyando el evento, sorteos de viajes a España, programa solidario con la víctimas del tsunami de 2011, catas de vinos, programa deportivo y cultural...todo ello repartido en 48 horas que pretende ser un homenaje a los 400 años de relaciones España-Japón. Visto así, todo parecía fantástico.

Pero estábamos allí sentados para llegar un poco más lejos, y tras apartar telones y purpurina, entramos a los entresijos del escenario, entre bastidores, donde realmente se cuecen las grandes faenas. Todo estaba muy bien organizado, pero todo muy bien organizado sólo por japoneses. Me pareció que faltaba involucrar a la comunidad española al evento, y así se lo hice saber a la organización, que en lugar de mandarme a Cuenca, estuvo sorprendentemente de acuerdo conmigo.

Así que me animé a seguir ofreciendo mi opinión que era y es sólo mía. Es una fiesta sobre España, así que los españoles deben darle autenticidad y fidelidad, aportando una de las cosas que más echaba yo en falta: conocimientos de lo que es en realidad una feria española. Qué se hace, qué se come, y cómo se divierte uno entre farolillos, servilletas de papel y buenos amigos. Y, sobre todo, había que evitar errores culturales que podrían causar el desconocimiento o esos necesarios tópicos que a veces todo lo destruyen. Porque señora, hay mucha gente actualmente que piensa que los españoles vestimos sombreros mejicanos mientras comemos paellas con queso y aceitunas. 

Reto aceptado. Mi papel sería atraer todo lo que algo tuviera que ver con nuestro país. Gente, empresas, patrocinadores, restaurantes e instituciones. Recuerdo que uno de mis primeros pensamientos se dirigió en vuelo rasante hacia Fukuoka, donde viven Ale y Magí, dos grandes elementos que enseñan español a los japoneses en la cadena de televisión NHK y en su web Escucha Español, y que me parecía, debían estar en ese escenario haciendo de las suyas.

Y allí estarán.


Además de darles las gracias por el vídeo, les daré un abrazaco el día de la fiesta. Pero muchos más compatriotas se unieron desde aquella reunión: empresas de energía renovables, los chicos de Spain Padel Project, restaurantes donde se cocina como está mandao, universidades españoles que animarán a los chicos a estudiar en nuestro país, la Fundación del Real Madrid, el ICEX, el Instituto Cervantes y la Embajada de España en Japón entre otros. Y una de las cosas de las que estoy más orgulloso; la web del festival ya está disponible en los dos idiomas (www.spainfes.com)

Todos juntos, sin fisuras, estaremos haciendo piña los días 23 y 24 de noviembre para dar la imagen más completa y fiel que sepamos ofrecer a nuestros hermanos japoneses. Habrá fallos, a cientos, pero por ganas y trabajo no va a quedar.

¡Estáis todos invitados!

Mejor que os cuente el gran Miguel Rodrigo, seleccionador del equipo nacional de Japón de fútbol sala, que absolutamente siempre está dispuesto a ayudar en lo que se le pida. Gracias Miguel.

miércoles, 16 de octubre de 2013

HOTEL KOMANEKA THE MONKEY FOREST, ISLA DE BALI, INDONESIA


Ya entonces os prometí mostraos un hotel muy especial precisamente situado en Ubud, y si no me equivoco, el mejor en el que dormimos en nuestra última visita a Indonesia. Hoy además cuento en este vídeo con dos presentadores excepcionales de excepción.

Vamos con ello, vamos con ellos.



Nombre: Hotel Komaneka The Monkey Forest (página web)

Dirección: Jalan Monkey Forest Gianyar, Bali 80571, Indonesia

Precio: 240 euros habitación triple (Alojamiento y desayuno)

Valoración: Uno de los mejores hoteles de Ubud, un 5 estrellas de manual: limpio, con gran trato del personal (buen nivel de inglés) y con todos los detalles que se esperan a un hotel de esta categoría. Desayuno correcto y rico, pero con poca variedad. Se ofrece además una merienda gratuita en la piscina sobra las cinco de la tarde para todos los clientes. Wi-fi gratuita con modem en cada habitación pero con un funcionamiento deficiente (problema general en el sudeste asiático). Buen hotel aunque con un precio un poco alto para las tarifas habituales en Bali.

martes, 8 de octubre de 2013

CUESTIÓN DE SUERTE

Siempre he imaginado lo interesante que resultaría poder disponer de los datos exactos que rodean tu vida. De esta forma, tendrías números y estadísticas fiables sobre qué, cómo y cuántas veces hiciste todo aquello que muchas veces mencionas con tus amigos entre vagos recuerdos. Además así, podrías estudiar analíticamente como unos acontecimientos determinados te llevaron a otros, y de que manera podrías mejorar ese proceso para hacerlo más eficiente para la siguiente ocasión en la que se te presente. No es algo que considere vital ni mucho menos, tan sólo digo que esas miradas retrospectivas podrían generar momentos de felicidad que de otra manera se esfuman en el limbo de los sueños perdidos. Por eso nos hace tanta ilusión ver un vídeo casero de hace muchos años, porque nos muestra sin perder un detalle lo que aconteció en un instante concreto de nuestras vidas. No hay sitio para la duda, allí se puede ver la realidad tal cual fue entonces, y eso nos crea un sentimiento que no puede igualar una historia contada por ese gran colega tuyo que no para de hablar. Por cierto, historias que tantas veces han sido contadas, y que ya no se sabe ni dónde ni cuándo fueron, y en ocasiones ni siquiera recuerdas  con claridad si tú estabas allí. 

Pero si sigo otro párrafo sin explicar a qué viene todo esto, entonces seré el único que consiga seguirme. La semana pasada recibí de Oskar un mensaje con una de esas tablas de datos numéricos sin números que asustan. Era escueto y decía literalmente: "Clases de cocina -- Jurado del Cervantes -- Cocinero tortillas -- Supein Matsuri -- Yoyogi Matsuri". Mensaje sin sentido para nadie excepto para mí, que me hizo pasarme lo que restaba de día sonriendo.

Pero para entender toda buena historia hay que comenzar por el principio.

Desde que hablé con Víctor, compañero de colegio, en aquella Navidad del año 2011 no podía quitarme de la cabeza la idea de montar una noche de monólogos en Japón. Él es ahora representante de artistas, y quedamos en pensar en ello entre risas y, sinceramente, sin mucha esperanza de poder llevarlo a cabo. Como a cabezón me llevé muchos premios de pequeño, un día me planté en el Instituto Cervantes para hablarle de mi proyecto a Teresa, una compañera de trabajo de nuestra querida y maldita Nerea. Enseguida pude ver en ella una persona activa y con ganas infinitas de hacer cosas, de las que a mí me molan. Entre Teresa, un servidor y nuestro empeño mútuo conseguimos traer en junio de 2012 a Tokio a Joaquín Reyes y Ernesto Sevilla, en una noche mágica que será difícil olvidar. Aunque de eso ya hace mucho tiempo, pero más tiempo hace aún desde que yo decidiera empezar a impartir clases de cocina española para japoneses. Y como se suele decir, de aquellos polvos vinieron estos lodos, y cuando Teresa organizó el I Concurso de Tortilla Española en Tokio, amablemente pensó que yo podría servir como jurado para tamaño y gastronómico evento. Aquel concurso fue justamente ganado por un señor de encantadora apariencia llamado Misaki, que regenta un bar español en el barrio de Akasaka. No sólo ganó porque fue el mejor, sino que hizo una tortilla perfecta en todos los aspectos, una de las mejores que he probado nunca. Así que allá que me fui a darle mi sincera enhorabuena personalmente y pedirle la dirección de su local, al que tenía que hacer una visita. No tardé más de una semana en presentarme en el pequeño bar decorado con pequeñas baldosas como las del Parque Güell de Barcelona. Resultó que además de ser un excelente cocinero, Misaki es un señor de los pies a la cabeza, un tipo amable y risueño de esos que da gustico tener cerca. No podía entonces pensar en otro que no fuera él cuando organizamos la I Feria de Albacete en Japón el pasado septiembre, también conocida en japonés como Supein Matsuri. Fiesta que fue todo un éxito de participación y juerga flamenca, y donde Misaki hizo las delicias de propios y extraños con sus tortillas de patata.

Y con esto nos acercamos al fin y comienzo de todo.

Hace dos semanas me mandaron un correo electrónico desde la organización de una fiesta española que va a celebrarse en Tokio el próximo noviembre con motivo de los 400 años de relaciones entre España y Japón. Se trata de un evento en el céntrico parque de Yoyogi pensado para que unas ochenta mil personas disfruten de cultura española durante todo un fin de semana. Contactaron con el Cervantes para localizar a algún español que pudiera ayudarles, y esa información llegó a Teresa, que tuvo a bien pensar en un servidor para semejante responsabilidad.

Y entre Teresa, Víctor, Oskar, Joaquín Reyes, Nerea, Misaki, mis alumnos de la clase de cocina, Guille, Ernesto Sevilla y muchos muchos más que no están en este relato, pero que que forma parte fundamental de esta historia, asumí el papel de Asesor de Proyectos de la fiesta española más gorda que se ha hecho nunca en Japón. Y de ahí el mensaje de marras del gran Oskar, que parecía que no decía nada pero decía de todo: "Clases de cocina -- Jurado del Cervantes -- Cocinero tortillas -- Supein Matsuri -- Yoyogi Matsuri"

Y aún habrá por ahí quien diga que esto no es más que una cuestión de suerte.