martes, 28 de abril de 2009

LA GENTE DE CHIQUI: MIDORI Y ERINA


Las recojo en la estación de Saitama y voy con ellas paseando hacia mi casa. No me queda más remedio que arrastrar la bici que me llevó hasta ellas. Charlamos de una manera distendida. Raro, porque somos tres: Midori habla japonés y español, Erina japonés e inglés, y yo inglés y español. De esta manera yo hablo con Erina en inglés y con Midori en español, pero entre ellas hablan en japonés. Un cisco.

Llegamos a una calle con un carril de circulación en cada sentido. Me dispongo a cruzar cuando me percato que mis acompañantes no me siguen y están hechas una pieza justo al lado del bordillo:

- ¿Qué hacéis amigas? ¡Venid!
- No,no. Por aquí no hay paso de cebra y no se puede cruzar.
- Si, ya sé, pero es que si no para llegar a mi casa hay que subir por esos DOS pasos elevados que son muy incómodos con la bici a cuestas.
- (Inmóviles) Por ahí está prohibido cruzar.
- Pero si es una calle muy estrecha y no viene nadie. ¡No seáis locas!
- Nosotras por ahí no pasamos.

Así son los japoneses. No les des más vueltas, si algo está prohibido no se hace y punto. No importa cual es el motivo. No se hace. Civismo puro que en ocasiones puede resultarnos exagerado. Pero yo no estoy en mi casa, así que cargo con la bici y a escalar.


Fue el día que invité a comer a casa a estas dos chicas a las que no podré agradecer suficiente la hospitalidad que me hicieron sentir nada más llegar a Japón. Conocí a Midori por internet y junto con Erina fueron (¡sin conocerme!) a recogerme el día que llegué a las nueve de la mañana al aeropuerto. Me buscaron alojamiento, me llevaron a comer y a hacer turismo y me dejaron en la puerta de mi hotel por la noche en primer día en Tokio.


Sólo tengo cosas buenas que decir sobre ellas. Desde luego, mis japonesas favoritas, y gente con la que he podido contar siempre. Que se lo cuenten a Midori que me ha tenido que ayudar mil y una veces por mis problemas con el idioma.

Tuve una suerte increíble, porque no podía haber dado con alguien mejor entre los 127millones de nipones del país.

Este pequeño homenaje va por vosotras. Muchas gracias por todo amigas.

¡Muchos besos!

martes, 21 de abril de 2009

¡VAMOS A CONSEGUIRLO ENTRE TODOS!

Ale es un español residente en Japón de sobra conocido en el mundo de la blogosfera. Regenta junto a su señora una de mis páginas favoritas "escuchajaponés" que nos enseña de una manera amable como mantener conversaciones sencillas a los que tenemos un japonés de la parte baja de Higueruela.

La cosa es que este hombre, que no para de moverse entre proyectos e historias, está participando en un concurso de la marca nipona de chicles Lotte, que está promocionando un nuevo producto llamado Fit´s. Esta empresa dará 1 millonaco de yenes al vídeo más visto en el que se pueda ver el bailecete que hacen en el anuncio original de la campaña publicitaria.



Vamos a echarles una mano que no cuesta naaaaa ver el vídeo unas cuantas veces. Os dejo también el anuncio original para que vosotros mismos os hagáis una opinión de si la imitación merece la pena y de lo que es la publicidad japonesa.




¡Qué llevarnos el premio desde fuera de Japón me parece muy grande!

¡Un abrazo y gracias!

miércoles, 15 de abril de 2009

MAÑANA

Qué sonido más jodido. Son las ocho y media. Necesito cinco minutos más, que luego serán diez que serán quince. Saco un pie pero hace frío y lo vuelvo a meter. Yo de aquí no salgo. Lo juro. Mis principios se derrumban enseguida, hago fuerzas y me ducho con agua hirviendo. Pongo música mientras realizo mis quehaceres de amo de casa. Ordenador, libros y paciencia vienen conmigo cuando salgo a la calle dirección al laboratorio. Quién me iba a mí a decir que iría yo a currar en bici.

Mi vida en Japón es buena. Estoy feliz. Pero entre historias, anécdotas y viajes nunca me he parado a relatar qué pasa en un día normal en mi trabajo. Lo que viene a suponer la mayor parte del tiempo. Ni todo son fiestas ni todo son cenas y alegrías. En Japón se trabajan muchas horas. No todo es tan bonito como algunos se empeñan en contar. La mayoría de la gente con la que trabajo no hace NUNCA NADA que no sea currar. NADA. Razón por la que piensan que yo soy un "gaijin" degenerao. Y no digo yo que no lo sea, pero los motivos son otros.


Hiroko san, como cada mañana, me sirve un café y algo para comer y me regala una sonrisa que consigue sorprendeme cada día. Mientras desayuno pongo al día el blog y me entero que está pasando en mi tierra. Qué morriña la virgen.


Y empieza la jornada. Las nueve y media y poco va a cambiar ya hoy. Hacemos una parada para comer a las doce. Pasa el tiempo y no me acostumbro a estos horarios. Ellos paran a cenar a las seis, pero por ahí si que no paso y yo he decidido cenar al llegar a mi casa.

Son las nueve de la noche y vuelvo a mi pequeño gran hogar. Dios qué placer. Ceno, veo una película y a dormir. Algún mamón volverá a poner la cinta mañana por la mañana.

Básicamente esa es la rutina. Como no puedo estar quieto los jueves a las SIETE de la tarde yo corto y me voy a cenar con amiguetes españoles a Yoyogi.


Y mis compas japos flipan. Cada jueves por la mañana nada más verme ya se están riendo y no paran de repetirme "today Yoyogi´s day!!", como si fuera yo el tío más loco de la tierra por irme de "fiesta" entre semana.

Como dijo mi gran amigo Don Julián en un arrebato adivinatorio:

"Mañana será otro día perdido".

¡Un abrazo!

lunes, 13 de abril de 2009

NUESTRO ROLLO

Son muchas horas. El cansancio mina la moral del grupo y eso no nos va a ayudar. Viene algo. Tengo la certeza de que así será, pero ya lo siento desde hace días y la calma relativa no se anima a darme la razón. Puede que algo haya cambiado.

"El Sevi", roto, canturrea saetas dedicadas a la grada. No se aguanta despierto. En este equipo lo mejor es pasar desapercibido si no quieres que la masa te aplaste. Así, después de tres estrofas nuestro amigo se lleva un aluvión de papeles, paquetes de tabaco y cubitos de hielo. A destiempo el Sr Thompson lanza un cojín que vuelca toda una copa sobre el artista antes conocido como "El Sevi". Siento un escalofrío, ese que se siente antes de algo grande. Antes de poder poner paz, el atacado responde tirándole la copa en toda la jeta a Thompson.

Ya está aquí.

Los cánticos, abrazos y bailes del resto desencadenan la tragedia. Batalla campal de botellas de refresco y copas. En apenas treinta segundos el salón del piso para 8 personas, en el que vivimos 16, queda chopado de Coca Cola. Pero el humor no desaparece y la gente sigue partiéndose y bailoteando. Salvo el rayado de Oscar "Larguiruto Mojamuto", que se ocupó de reservar el piso y no se siente cómodo ahora que sus datos pasarán a una lista negra.

Ya es de día otra vez y no hay malos recuerdos ni rencores. La guerra es así de jodida. Mañana serán otros los implicados, o seguramente los mismos. Pero que mas da.

Estos son mis amigos. Sé que no es fácil entendernos. Este es nuestro rollo, pero el vuestro también lo respetamos.

Es impensable un momento de calma cuando nos juntamos. Es imposible imponer un argumento lógico. Es útopico intentar organizar algo coherente o racional. Pero el 9 de Mayo se casa nuestro amigo "Pachiano" y para la despedida que organizamos esta Semana Santa en Tarifa no ha fallado NADIE.

Ufo, Jambo, Thompson, Falacia, Largiruto, Sepiano, Sevi, Teniente Rayeti, Marica Mudo, Josek, Perico, Olivas, Coletudo, Patilludo, Dámaso y Chiqui.

Y yo que me había asustado. Menos mal que no ha cambiado nada.













¡Un abrazo!

P.D. Esta entrada está dedicada al gran Pachi, que se nos va. ¡Enhorabuena loco!

martes, 31 de marzo de 2009

"GAZPACHOS MANCHEGOS"

Entrecomillado porque hice lo que pude. Durante los tres últimos días en Tokio, gocé de la hospitalidad de los archiconocidos Guille y Nerea. Ellos me ofrecieron su hogar y yo, adoctrinado por la educación de mi querida madre, les cociné unos gazpachos manchegos en pleno Japón como agradecimiento a tanta amabilidad recibida.

Para los que no estéis al tanto de la gastronomía manchega, este plato es un caldo cocinado con torta de pan sin levadura y carne de caza, receta que admite ciertas variantes locales.

Las tortas de gazpacho genuinas traídas por mi hermana directamente desde La Mancha profunda me ayudaron un poco. Pero el resto de ingredientes tuvieron que ser nipones (aceptando el estilo Saitama 埼玉県 como variante local).

Y no te digo yo que estuvieran del todo mal.

El aspecto fue este.


No es muy vistoso, lo sé, pero no es una comida que se caracterice por una presentación atractiva. Mis invitados, y supongo que igualmente ilustrados por la educación de sus papas, me dijeron que estaba muy bueno y se lo comieron todo.




Hay que ver que majos. Nerea, Eva, Rorigo y yo mismo fuimos los comensales. Y al menos puedo decir que disfrutamos de la sobremesa. Nuestro querido Lorco, mientras tanto, retozaba en el futón con un dolor de cabeza tan fuerte como inexplicable.

Y claro, unos gazpachos para ese resacón, como que no.

¡Un abrazo!