jueves, 10 de noviembre de 2011

HOY ES UN GRAN DÍA

Y es que esta noche es la Gala de los Premios Bitácoras 2011, donde podremos saber por fin quiénes son elegidos como los mejores blogs de habla hispana de este año. Tenía que ser un día como hoy: 11 de noviembre de 2011. Apocalíptica fecha pensarán los halagueños supersticiosos. Más, si tenemos en cuenta que los días once han alcanzado un especial protagonismo desde aquella imborrable mañana de septiembre de 2001. Claro que, por otra parte, un día lleno de unos (11/11/11), también podría indicar un primer puesto seguro, fijo, sin discusiones. Pero, ¿y no aplicaría lo mismo para los demás candidatos?. Pues claro que sí señora. Hoy no es más que otro día cualquiera. Y entonces tío listo, ¿por qué has reparado en él?. Pues me temo que porque no ha caído en fin de semana. Y es que a un día de trabajo hay que buscarle algún incentivo o moriríamos de tedio súbitamente.

La organización de los premios me pagaba el billete a la gala en autobús. Se agradece profundamente, pero tuve que rechazar tan tentadora oferta por problemas de agenda. Mucho mejor. En representación del blog elegí a 4 personas, que además de su inherente condición humana, son comentaristas y lectoras de esta casa. Y además las que más culpa tienen de que hoy estemos donde estamos.



Desde el minuto cero me dí cuenta de que había acertado con mi decisión. ¿Por qué? Porque la van a montar bien parda en la ceremonia. Han organizado un pitote de los buenos para que no se diga que aquí somos unos samugos y unos secos. Y como estamos de fiesta, no nos vamos a privar de nada; y en traje de gala se presentará allí nuestro amigo y fotógrafo Andrés para que no perdamos detalle de lo que acontezca.



¿Lo tenemos todo no?

Esta noche a las 20:00 horas en La Casa Encendida de Madrid.

Emisión en directo desde la web:
www.lainformacion.com




lunes, 7 de noviembre de 2011

LOS OTROS

Recuerdo haberles dado instrucciones claras y precisas para llegar. ¿Sería para que no se perdieran? Tal vez. Aunque tal vez yo también necesitaba que dieran conmigo a lo largo de este año que se acaba de dormir después de 365 días dando más guerra de la esperada.



Doce meses de esta segunda etapa en Japón que hubieran tenido muchos más días sin todos los que vinieron con las maletas llenas de recuerdos y alegrías. Y de jamón y queso, que tampoco se olvidaron de cargar con lo de menos.





Increíble es la gente que he encontrado por aquí. Pero la vida del expatriado tiene asociado un desarraigo a la tierra que en ocasiones se me hace complicado. Y que alguien venga de cuando en cuando a hacerme sentir en el salón de casa a algunos pocos de kilómetros de distancia es un placer impagable.












Pocos metros cuadrados pude ofrecerles, pero aquí estuvieron compartiendo mis días, entendiendo un poco qué significa vivir en un sitio tan distinto y lejano. Y en aquellos momentos me pude sentir de nuevo Uno de los Nuestros.











El terrible terremoto de marzo me robó la visita de otros 33 que ya tenían su pasaje reservado desde dos de las capitales mundiales más importantes: Albacete y Seattle. Esos elementos aún me los debe este país; y espero tenerlos a todos conmigo durante 2012. A ellos y a muchos de vosotros. ¡Vamos vagos!

¡Muchas gracias por venir!

domingo, 6 de noviembre de 2011

ATARDECE EN SHIKINEJIMA

Shikinejima (利島) es una pequeña pequeña isla (de sólo 600 habitantes) que pertenece al archipiélago de Izu (伊豆諸島); un arco de islas que se extiende frente a las prefecturas de Tokio y Shizuoka. Administrativamente depende del gobierno metropolitano tokiota y es un lugar perfecto para escaparte en pocas horas de la bulliciosa capital del país. Un trocito de Tokio sin los repetidos salaryman corriendo por las calles ni los andenes de metro atestados. En sus menos de 4 kilómetros cuadrados de extensión podrás encontrar playas de agua transparente, sitios para hacer acamapada libre y disfrutar de la hospitalidad de sus tranquilas gentes.

Y tomarte una buena cerveza mientras observas como el sol colorea el cielo a su antojo en cuestión de minutos.

*Recomiendo volumen alto y dos minutos de relax*

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¡Buen comienzo de semana!

*Música: Green Sun, Andromeda

lunes, 31 de octubre de 2011

こなみ

Para mí, Konami siempre había sido una empresa que creaba videojuegos deportivos de hace ya mucho tiempo. Tanto, que me costaría un mal rato dar con la posición exacta de las agujas de aquel reloj. Calculo a ojo que conseguirían agobiarme las cifras, así que pensando un poco es mejor no hacerle la cuenta. La cosa es que recuerdo que hacían juegos de fútbol en los que siempre se metían los goles exactamente de la misma forma. No había otra que acercarse al ángulo que forma el semicírculo con la línea del área grande, y disparar de manera precisa en ese punto concreto. Siempre gol. Totalmente absurdo. Terriblemente adictivo.

No serían ni las ocho del martes cuando decidí concederme el respiro que llevaba largo rato intentando evitarme. Dejé la cinta de correr de un pequeño salto y fui hacia los vestuarios con la cabeza gacha, distraído, casi ausente en medio todos. Esa cinta es de las pocas que me comprende. Habla unos treinta idiomas, incluido el euskera. Pero no así el catalán.

Mientras sacaba mi toalla de la taquilla, repasaba mentalmente el paseo que Carlos me había dado hacía pocos días para mostrarme las enormes instalaciones del gimnasio. De la zona de vestuarios hacia dentro se encuentra un mundo de agua y diversión: las duchas, varias saunas, un onsen y la piscina con jacuzzi. Yo algo sabía de todo aquel gigante complejo, por lo que preparé para esa primera expedición mi bañador para que no me faltara detalle. Error. Allí, me explicaron, se iba en pelotas a todos sitios. Ni bañadores ni tan siquiera chanclas. Toalla al hombro y a caminar por el recinto a lo loco.

Cargado de premisas comencé mi ruta en solitario. Decidí para empezar unos minutos de sauna, seguido de un relajante baño en el onsen. Pude comprobar, en efecto, que no había pudor alguno en las gentes que por allí rondaban. Y éramos muchos. Aquí siempre somos muchos. Pensé que un relajante jacuzzi sería lo suyo para rematar la tarde acuática; y es que hay veces que tengo unas ideas cojonudas. Siguiendo un largo pasillo de impecable moqueta rojiza, llegué al burbujeante baño caliente. En unos pocos segundos, no sabría asegurar cuántos exactamente, fui consciente de que allí en pelotas sólo estaba yo. Aquella era la única estancia común, compartida por hombres y mujeres, todos ellos perfectamente ataviados con sus trajes y gorros de baño. Y allí me encontré, estupefacto, inmóvil por unos instantes, con mi mini-toalla al hombro y enseñándole el cimborrio a aquella simpática señora.


domingo, 30 de octubre de 2011

H A L L O W E E N

Que una fiesta como ésta se celebre en países católicos podría no tener sentido para muchos, dado su marcado origen pagano. Y qué más da, dirían otros tantos. Lo que es categóricamente cierto es que, en la actualidad, son ya cientos los que disfrutan con este evento centrado en brujería, magia, zombies y hechizos. La explicación a tamaña expansión mundial de esta celebración me la resumía mi padre, como suele ser habitual en él, de manera magistral:

"Tú llama a la gente para una fiesta, barbacoa, jarana, guateque o sarao y tendrás a miles de almas en tromba. Ahora, llámalos para cavar una gran zanja para taparla al acabar de hacerla (por lo de trabajar un poco y eso para variar) y te verás cavando sólo hijo mío"

Dada además la incomprensible influencia americana en Japón, no es extraño que aquí también se celebre por todo lo alto. Y allí que nos fuimos. Buenos amigos, comida, bebida y maquillaje como para adecentar a la Duquesa de Alba fueron suficientes para una noche con puntos y comas.


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A las ocho en punto, como manda la tradición, tuvo lugar la Puesta de la Lentilla. Cuatro valientes porteadores intentando colocarme las malditas lentillas de colores con las que dar más realismo a la caracterización. Menudo agobio. Y tremenda llorera señora.









¡Feliz noche de brujas!


*Fotos cortesía de Carlos y Oskar