domingo, 19 de mayo de 2013

MEMORIAS DE LA FERIA

Este no es un lunes cualquiera. Y son varios los motivos. En primer lugar, y aunque supongo que ya os habrá resultado evidente, porque estreno diseño del blog y dominio propio (a partir de ahora seré conocido como www.tiochiqui.com). Todo ello gracias al trabajo de Andrés Jarit, al que llevo dando por saco toda la semana para que todo quedara como yo lo tenía en mi cabeza. ¡No olvidéis actualizar vuestros feeds majos! 

Para continuar, porque quería contar hoy cómo fue el pisto de la Feria de Abril que organizamos la semana pasada en Tokio. No ha podido ser antes porque la resaca de la fiesta vino con marejada. Trabajamos muy mucho y además había que procesar las cientos de fotos y reflexionar bien sobre lo allí acontecido. Así lo hemos hecho; tanto tanto, que hemos decidido que hoy lo compartiríamos con vosotros todos juntos. Por lo tanto, éste no es más que el 25% de un gran post que hoy voy a publicar conjuntamente con Oskar, Guillermo y Flapy. A ver si encontráis tres patas para un banco como esas. Ya me contáis ya.


Las ocho de la mañana y el sol ya se dejaba sentir desde hacía un buen rato en Tokio. Mi misión consistía en recoger a todos los integrantes de la organización casa por casa; y por tutatis que eso hice. Debíamos estar a las once para abrir el bar y comenzar a prepararlo todo. Os mentiría si os digo que dormimos plácidamente. Entre que la compra del día anterior acabó tarde, que quedaban platos pendientes por ser cocinados y los nervios lógicos del asunto, seguro que ninguno de los cuatro cerró el ojo más de dos o tres horas. Poco importaba todo eso en aquel momento: estábamos ilusionados y activos hasta la médula. 

Se acercaba peligrosamente la hora del encendido del alumbrado...


 Nanami, que cuidó de la puerta de forma magistral












A partir de las doce del mediodía la gente fue llegando poco a poco. Al principio familias con niños principalmente, y es que el día había amanecido soleado y primaveral, y qué mejor manera que pasarlo que yendo a una caseta del recinto ferial de Sevilla. La fiesta se calentaba a fuego lento, y las primeras tapas y bebidas salían ya de cocina cantadas en un micrófono por Guille y Germán, que se pegaron una soberana paliza a cocinar ese día. Tortilla, croquetas, pollo al ajillo, ensaladilla rusa, torrijas, queso manchego, jamón ibérico...





Bien comidos y bebidos, los asistentes entendieron que no era suficiente, que había que pedir más. Y es que les habíamos prometido también flamenco del bueno, por lo que había llegado la hora de que el gran Niño Cagao se pusiera a la sala por montera y demostrara por qué jamás le faltará trabajo en este país. Alegría, salero, gracia, desparpajo, bondad infinita. De todo eso este señor tiene por arrobas. No se me ocurre alguien mejor para animar cualquier sarao que se precie. Mil gracias de nuevo Chema, te vamos a echar muchísimo de menos.




Hasta tuvimos actuaciones de flamenco fusión con piano y saxo en directo, no os digo más. Y como no podía ser de otra forma, tras unas horas de buen cante y buen bebercio, llegó el esperado free style. Era el momento de que los genios se hicieran visibles, de que los cracks salieran de la cueva, de que los allí presentes sacaran su lado flamenco a pasear y nos mostraran la gracia andaluza. Luego, cuando algún gurú experto en oriente os cuente que los japoneses son unos secos y unos samugazos, vais y le hacéis caso. 









Un día absolutamente redondo, donde fuimos capaces de darle de comer y de beber a casi 250 personas. Donde bailamos, donde nos reímos y, donde si los hubo, no recuerdo un solo problema. Y de todo eso la culpa es casi toda vuestra, que allí estuvisteis con el buen rollo por bandera como siempre, disfrutando de una cultura diferente, de unas tradiciones que no son las vuestras, pero que por algún motivo os laten tan fuerte dentro de cada uno de vosotros. ¡Muchas gracias!

Y gracias a Germán, Oskar, Manuela, Namami, Sato-san, Akane y Guille por trabajar como bestias sin protestar ni una vez en todo el día. Gracias a Chema, Akari, Alicia, Isami y Ryu por hacer del escenario una fiesta durante diez horas. Y por último gracias a Jamones Nico, Marquesado de Hita y Bodegas Latúe, que se embarcaron a ciegas en este proyecto con nosotros, ayudándonos a conseguir la calidad que nos habíamos propuesto alcanzar.

¡Un abrazo enorme a todos!

*Fotos de Nerea, Flapy y de un servidor.

miércoles, 15 de mayo de 2013

TAPAS ESPAÑOLAS ENTRE SUSHI Y SUSHI

A sólo unas pocas semanas para nuestro segundo aniversario de las clases de cocina española para japoneses, los amigos de Mundo Spanish se han puesto en contacto conmigo para que les contara un poquito más sobre este proyecto que ya se empieza a hacer mayor. Después de hablar con ellos, se han currado este artículo que lo han acertado a llamar como el título de esta entrada, donde les cuento un poco cómo nació la idea y alguna que otra curiosidad. 




Han incluido además el enorme vídeo que realizó mi amigo Carlos Donderis el día que celebramos el primer aniversario de las clases. Si no lo habéis visto, no os lo podéis perder, porque refleja fielmente lo que sucede cuando juntamos más de la cuenta los fogones españoles y nipones. 


 

Desde aquí, gracias a otra vez maestro por tu trabajo, y otros tantos sacos de gracias para Oskar Guille, que tantas y tantas mañanas de domingo han compartido conmigo en esa gran cocina de Ikebukuro.

¡Y qué cumplamos muchos años más!

domingo, 12 de mayo de 2013

HAWAII, LAS PLAYAS AL ESTE DE OAHU


No tener ni un metro que puedas ver más allá planificado puede ser motivo de agobio para muchas personas. Para otros, sin embargo, es un placer nadar sin rumbo fijo en un mar de dudas. Seguramente para nosotros no era ni una cosa ni la otra, pero una sola palabra de unas chicas que conocimos en el hostal de Waikiki nos hizo tomarnos un café mañanero aguado y horrible, y subirnos al coche para dirigirnos al este de la isla de Oahu, en el archipiélago de Hawaii. Parecía que por allí podían encontrarse playas bonicas, y nosotros teníamos el cuerpo dominguero y caribeño como el de aquellos grandes días de gloria, así que no se nos ocurrió un plan mejor.



Dos nombres nos habían sido entregados: Kailua y Lanikai, correspondientes a otras tantas playas prometidas que cumplieron sobradamente nuestras expectativas. Arena blanca y fina, y un agua templada y transparente que invitaban al relax,  a disfrutar sin miradas al reloj, a tumbarse y dejar que el día duerma entre baños, cervezas y alguna que otra conversación tan estéril como procedente.

El tío Joaquín pensando en su próximo artículo científico 

Un señor al que le faltaron palos cuando era niño


Concretamente la playa de Lanikai tiene 800 metros de largo, y está considerada como una de los mejores del mundo. Y su fama es bien merecida, porque no se encuentra una edificación de más de una altura en todo lo que alcanza la vista. Únicamente palmeras y vegetación, pequeñas casa de madera y limpieza, es lo que podréis encontrar en esta mítica playa famosa por haber sido utilizada en innumerables sesiones fotográficas.




Enfrente de estas dos playas se encuentras las islas Na Mokulua (literalmente las dos islas), también conocidas como las islas mellizas, y que son una reserva estatal protegida de aves. Su acceso está restringido, pero aprovechamos que es posible desembarcar en ellas yendo en kayak, y allá que nos fuimos dejándonos los brazos y el alma en un trayecto increíble.

Los islotes Na Mokulua a mi espalda

El tío Luis oteando "el horizonte"

¡Buena semana a todos!

jueves, 9 de mayo de 2013

ENTREVISTA EN RADIO EUSKADI

A propósito de la gran liada de este domingo 12 de Mayo, de nuestra particular Feria de Abril de Tokio, ayer miércoles, Felipe (del fantástico blog Eurowon), encendió la mecha en twitter para que esta mañana temprano (noche en España) hayamos acabado charlando animadamente con la gente del programa La Noche Despierta sobre la tremenda fiestaca que se nos viene encima.

Querían saber más, diría yo que muchísimo más que más. Y entre Oskar y Germán (y lo que yo he podido ayudar), les hemos ofrecido los detalles de tamaño evento ibérico en el mismo centro de Japón. Aquí os dejo a continuación el audio, para que seáis vosotros los que decidáis si nos merecíamos esta oportunidad en las ondas.






¡Veremos cómo se da la cosa majos!

miércoles, 1 de mayo de 2013

UN VIAJE DE LOCOS

No hay plan para la Golden Week. Después de dos años donde me reconoceréis por otros exitosos largometrajes como Te pones fino filipino o La perdí en Vietnam, este año está abocado a salir a dar un sano paseo por el parque de Yoyogi o a tomarme unas cervezas en el izakaya de mi barrio. Y la verdad sea dicha, la culpa no es más que mía, ya que si alzo la vista más allá del mar, puedo ver en mi horizonte cercano otros viajes que me hacen tener que medir mis vacaciones más de lo que me gustaría. Porque, para ser más concretos, no me gusta nada de nada.

Sinceramente no tiene más importancia. Aunque todo el mundo sale escopetado en esta semana a pasarlo bien, es sólo cuestión de hacerse a la idea de que esta vez no toca. No pasa nada. Aunque, por otro lado, también habría que decir que esa recochura del que siente inquietud por viajar y descubrir siempre está ahí, vigilante, atenta a cualquier movimiento para ponerte a prueba. Al fin y al cabo llevo sin hacer un viaje de los frescos desde diciembre, y sin que esto sea ni mucho ni poco, lo veo ya lejano, olvidado, distante como los fríos días del invierno pasado.

Entre tanto, la semana pasada surgió la posibilidad de hacer una escapada a la montaña en estos días libres. Unos amigos irían a hacer una ruta de senderismo por el sur de Japón durante las vacaciones y, visto lo visto, no me parecía mala opción. Ellos se adelantarían para ir examinando el terreno, y el tío Joaquín y yo nos uniríamos a la expedición un poco después. 

Ultimando los detalles, comentábamos lo insultantemente caro que nos iba a resultar el shinkansen (tren bala) para alcanzar el punto de encuentro: ShikokuNo sé si fueron las cervezas que hace rato nos acompañaban en la mesa, o si Neptuno se alineaba con Matalascañas a diez grados norte, porque ni siquiera recuerdo realmente cómo sucedió. Pero en un punto determinado, la conversación viró dramáticamente en cuestión de segundos, y ya sólo hablábamos de lo mal que nos lo habíamos montado, y de que la próxima vez había que planificarse mejor y hacer un viaje como Dios dejó dicho que se hiciera. El siguiente minuto de aquella vorágine llorona y autocompadeciente resultó crítico; los lamentos dejaron paso a la esperanza, al "¡todavía podemos coño!", tan recurrente en charlas nocturnas aliñadas con alcohol y amistades. 

Y del que por supuesto nadie sabe nada a la mañana siguiente.

Pero no contaba yo con los peligros de negociar con locos. En apenas unas pocas horas, teníamos ya comprados unos billetes de avión que nos llevarán hoy mismo a descubrir las enigmáticas y paradisiacas islas de Hawaii. Uno de esos lugares que siempre sentí que acabaría pisando.

Porque podíamos no habernos ido, de hecho hubiera sido lo más fácil, y más cuando todo eran problemas: billetes caros, escaso tiempo de preparación, falta de días libres... Pero el mensaje que Joaquín nos hizo llegar a través de facebook, acabó por derrumbar las ya débiles defensas que Luis aún conservaba (y que yo perdí en el primer envite), para hacerlo ceder definitivamente: "Esto es un sueño que se hace realidad aquí y ahora; no hay mañana amigo y las oportunidades están para aprovecharlas".


¡Nos vemos a la vuelta majos!