martes, 15 de enero de 2013

ALBACETE JAPÓN EXPRESS 2.0

Los Reyes Magos han llegado con un poco de retraso al blog para dejarnos bajo el árbol, en un rinconcito, la reedición renovada y mejorada del viaje a Japón que organizamos en abril del año pasado. Y podemos decir bien alto y claro renovado, porque el viaje cambia su itinerario, sus paradas y sus actividades, pero mantiene intacto el espíritu de aventura y compañerismo que lo hizo grande. Que lo convirtió en un viaje irrepetible, en una experiencia inolvidable.

Para la próxima Semana Santa, en concreto del 28 de Marzo al 6 de Abril de 2013, y coincidiendo  con el increíble florecimiento de los cerezos, Albacete Japón Express 2.0 llevará a 30 intrépidos viajeros a conocer durante diez días la histórica ciudad Hiroshima, los ciervos de la isla de Miyajima (considerada una de las 3 vistas más bonitas de Japón), a pasear por las calles de la tradicional Kioto, o a dormir a las faldas del sagrado Monte Fuji (y ver amanecer desde el lago Kawaguchi) y además a sorprenderlos con la modernidad y el vanguardismo de Tokio, una de las capitales más grandes del mundo. Os digo por experiencia que todo el que visita este país se va absolutamente encantado.

Cartel, como siempre, obra maestra del tío Joel

El viaje tiene un diseño personal, cercano y exclusivo (con el apoyo legal, eso sí, de una agencia de viajes española), enfocado desde la experiencia de un español que vive, trabaja y ha recorrido innumerables lugares de Japón. Se trata de un viaje innovador y asequible económicamente que podrás pagar en tres cómodos plazos. El primero de 300 euros al formalizar la reserva.

Pero seguramente todo lo que os cuente se quedaría corto, así que es mucho mejor que si aún os queda alguna duda (que no creo), veáis el vídeo resumen del último viaje, para que sepáis de mano de aquellos increíbles viajeros que lo vivieron, lo que es un auténtica experiencia Albacete Japón Express.

...la hemos vuelto a liar...¿te vienes con nosotros?



Información y reservas: viaje.abjaponexpress@gmail.com

martes, 25 de diciembre de 2012

¡FELIZ NAVIDAD MAJOS!

Una breve entrada desde Usuahia, desde la Patagonia en Argentina, desde donde muchos dicen que es el Fin del Mundo, sólo para desearos una Feliz Navidad y unas fiestas espectaculares con las personas a las que más queréis. No se os olvide cuidarlas mucho, ni se os pase dejar que os cuiden todo lo posible. En especial vaya esa recomendación para los personajes expatriados, que pronto volveremos a los países que nos acogen de prestado, donde retomaremos la costumbre de echar de menos a los nuestros hasta nueva orden.
 
Playa de Ipanema, Río de Janeiro, Brasil
 
¡Felices fiestas y próspero año 2013!

lunes, 17 de diciembre de 2012

LA MINI-VUELTA AL MUNDO DEL TÍO CHIQUI

Hace exactamente dos años mi familia se embarcaba en el viaje más grande jamás realizado por los Picazo.  Yo llevaba unos pocos meses en Japón, y como la beca que por entonces disfrutaba no me permitía salir del país salvo que fuera en circunstancias especiales (cosa que sucedió tras el horrible terremoto del 11 de marzo de 2011), todos se vinieron a pasar las primeras navidades lejos, pero que muy lejos de casa. No pudo ser menos que épico vivir unas fiestas tan especiales junto a mi familia, mostrándoles además aquel país que yo por entonces creía conocer, y del que aún no sé absolutamente nada.


Como parte de la lenta diáspora que sufre nuestro país, hace un tiempo mi hermana pequeña emigró también a Argentina para trabajar. Nada menos que se fue a instalar en Usuahia, la ciudad más austral del mundo, y que también es conocida como "El Fin del Mundo" o "Tierra de Fuego. La jugada no podía estar más clara y evidente, había que aprovechar la oportunidad para pasar unas navidades al calorcito que ofrece en esas fechas el verano del hemisferio sur, dejando de un lado este año las frías vacaciones en la nieve de Baqueira.

El único pero era que aquí la hermana Chopi y un servidor no podemos vivir más a tomar por saco. Tanto es así que, cuando empecé a mirar los billetes, me daba igual que me daba lo mismo irme por Estados Unidos y bajar hasta Argentina cruzando Centro América, que atravesar el sudeste asiático y sobrevolar África para plantarme en Buenos Aires. Me pusiera como me pusiera tenía que darle la vuelta al mundo por el lado que más me gustara. Y eso no iba a ser, desde luego, un obstáculo que no pudiera saltar.

Total, que tras las oportunas deliberaciones personales, tomé una decisión firme, y este jueves por la noche salgo desde Tokio; paro a tomar un té con pastas en Dubai, y me subo tras ello en otro avión que me dejará en Río de Janeiro. Ya en en Brasil, pasaré tres días haciendo turismo y descansando en las calientes playas de Ipanema y Copacabana, para el 23 de diciembre tomar un último vuelo hacia Buenos Aires, punto de encuentro con mi familia para pasar la Nochebuena.

Más de 20 mil kilómetros de distancia, 33 horazas en los aeropuertos, 11 horas de diferencia entre países, cambio de hemisferio y más de 30 grados de oscilación térmica entre máximas. Una paliza de esas que da gusto recibir oiga.


¡Feliz Navidad a todos! 

¡Nos vemos el año que viene!

miércoles, 12 de diciembre de 2012

LA CARRERA DESDE DENTRO

Todo lo que os pude contar sobre mi experiencia no deja de ser cierto, pero aquí llegan hoy las imágenes que demuestran que estuvimos allí, aquel 2 de diciembre de 2012, corriendo como locos por las calles de Yokohama, triscando junto al puerto más importante de Japón (y uno de los más grandes del mundo), al ladico de su famosa terminal de pasajeros. Y que demuestran que además de disfrutarlo, lo sufrimos.

El tío Luis y yo charlando en los primeros compases

Sr Thompson y Dani, sin saber aún la que se les venía encima

¡Búscanos, que estamos ahí!

Todavía sin apuros, con Luis siempre a mi diestra

Nos reímos, pero ya menos

Luis haciendo ya la guerra por su cuenta

Con los cascos ya, oyendo vuestros mensajes

Y empezando a pasarlas canutas

Primero en meta con un increíble 1:39

Cruzando la línea en 1:42, ¡jodido pero vivo!

¡Conseguido!

domingo, 9 de diciembre de 2012

A VISTA DE FUJI

Nos retrasamos por unas cosas u otras y, aunque no salimos demasiado tarde de Tokio, la noche ya se cerraba sobre las vías de la estación de Shinjuku, cuando alcanzamos el andén que nos prometía llevarnos tan cerca como fuera posible del monte sagrado. Tras unos buenas ratos de conversación en trenes locales, llegamos al fin a Kawaguchiko, donde tras cuatro palabras y seis gestos nos enteramos de que el transporte público se había ido a dormir, y que el taxi era nuestra única opción para ir hacia el hostal que habíamos reservado para pasar la noche.

Bordeando el lago Yamanaka fuimos a parar a la entrada de un camino, donde un cartel indicaba la localización de nuestro ryokan. A la  mañana siguiente iríamos a animar a Oskar, que corría la media maratón del Fuji, a sólo unos kilómetros de allí. Con un poco de suerte, incluso llegamos a tiempo de cenarnos un ramen en un restaurante aledaño al hotel, y de comprar unas cervezas para disfrutarlas sobre el tatami un poquito más tarde. 

No recuerdo a qué hora caímos rendidos en los futones, pero si que sé que a las 5 de la mañana, con las primeras luces del alba, Guillermo y yo nos asomamos al ventanal congelado de la habitación, para darle los buenos días a un viejo amigo, a aquel que tantas veces se hace el remolón para no dejarse ver, como si le pudiera la timidez de verse observado por miles de personas cada vez que decide asomarse entre las nubes.

Amanece frente al Monte Fuji.





Tras el desayuno, y después de haber sacado a la fuerza a Maldita Nerea del futón, fue el momento de pasear hasta la orilla del lago para no perder un minuto del pedazo de sol que nos hizo ese día. Os prometo que es imposible apartar la mirada de esa montaña mientras permanece visible, es muy difícil que una foto te salga rematadamente mal cuando tienes un modelo semejante delante.






Por último, os daré un pequeño consejo. Casi todo el mundo que quiere ver el Fuji se va a Hakone, donde en mi opinión las vistas son peores, y además la masificación turística le quita parte del encanto al lugar. Así que, si es que me lo estáis preguntando, os diré que considero mucho mejor sentarse tranquilamente junto a los lagos Kawaguchi o Yamanaka, donde el silencio y la naturaleza os dejarán disfrutar plenamente de este peculiar coloso.

¡Buena semana para todos!

* Así lo contó el loco del Lorco. Tenéis más entradas sobre el Monte Fuji aquí (cuando subí el monte este verano) y aquí (donde lo ví por primera vez).