
Hacía tiempo que pensaba en abrir las puertas del blog a colaboraciones. Otros puntos de vista, otras maneras de entender lo mismo, resfrescan y dan vida. Todo lo que huele a diversidad me parece interesante, de modo que, a partir de ahora, el tío Joel nos acercará, con caótica frecuencia, el continente americano desde su peculiar perspectiva.
Joel Cano nació hace 29 años en
Andorra, aunque pronto fue deportado y pasó su complicada infancia en la pequeña localidad de
La Seu d´Urgell, último pueblo español de camino al principado. De familia adinerada, por sus venas corre una espesa mezcla de sangre catalana y murciana. Virgen santa. En 1999, se trasladó a Barcelona donde cursó sus estudios en Ciencias Biológicas, amén de muchas otras cosas, que mejor no pronunciaré aquí. Pero su vida dió un sorprendente e inesperado giro, cuando cinco años más tarde, se presentó a una entrevista de trabajo en Albacete, ciudad condal. Lo que sucedió desde aquel fatal día hasta la actualidad, será algún día narrado con detalle en el diván de un asombrado psiquiatra. En cuatro años viviendo en la ciudad más importante del planeta, y tras pronunciar frases como "
me voy a comprar al Erogggki" o "
joer, que agggco, menudo fregggco hace hoy", se convirtió en albaceteño de adopción. Hoy, de estancia de investigación en la cuna de los
Starbucks, lucha por hacerse un hueco entre los camaradas americanos. Pobres criaturicas.
Estás en tu casa, que ustedes lo disfruten.
¡Bienvenido amigo!