martes, 11 de marzo de 2014

LA MEJOR HAMBURGUESA DE TOKIO

Y no lo digo solo yo, ya que la visita a este local viene de una recomendación del gran Luis Rodríguez, experto constatado en el mundo de las hamburguesas. Tengo que decir que yo también he hecho mis pinitos de vez en cuando en este asunto (aunque no tanto como con los hoteles), ya que procuro ir a probar nuevos sitios de este producto de moda que, bien hecho, puede convertirse en una delicia gastronómica. 

Aprovechando que mi amigo Chema (y señora) estaban en la ciudad, un día cualquiera de una semana gris y fría nos plantamos en Blacows, hamburguesería situada apenas a unos minutos andando de la estación de Ebisu. Conviene que hagáis reserva como hicimos nosotros, ya que el lugar suele estar bastante lleno.



El local es más tipo restaurante que hamburguesería, aunque sin excederse en los detalles ni en la decoración. Tanto la cocina como la zona donde el carnicero prepara el material están separadas por cristales, por lo que se puede ver sin tapujos como se trabaja. La carta es estrecha: algunos entrantes, sopas, sandwiches, postres y, por supuesto, hamburguesas. Decidimos empezar con algunos de esos entrantes y una buena cerveza de importación para compartir.
Aros de cebolla picantes y nachos con queso y salsas
Croquetas de ternera

Muy buena calidad en todos ellos. Los aros no eran lo picantes que la carta rezaba, pero el rebozo era perfecto, y de los nachos cabría destacar las salsas que lo acompañaban (guacamole, carne con frijoles y picante). Las croquetas estaban preparadas con la misma carne con la que se hacen las hamburguesas, pero no me dijeron nada especial.

Los precios para las hamburguesas empiezan en los 1000 yenes (7 euros) para la más sencilla  y llegan hasta prácticamente lo que uno quiera. Yo hice caso a Luis y me pedí una con aguacate y queso, y además la hice doble (tremendo acierto), por un precio de 2400 yenes (17 euros). Todas vienen acompañadas de patatas (correctas sin más) llegadas de la región de Hokkaido, al norte de Japón.

El pan me gustó mucho, tostadito y en buena proporción con el resto de ingredientes. Pero desde luego el punto fuerte de este plato está en la carne, de ternera japonesa de la calidad más alta (A5), por supuesto sin ser de Wagyu. Además el punto de la carne era el correcto y fue un placer luchar con ambas manos para comérmela.  Sublime.


Nombre: Blacows (página web aquí).
Dirección: Shibuya, Nishi-Ebisu, 2-11-9, Tokyo.


¡Qué aproveche majos!

domingo, 9 de marzo de 2014

TODO EL MUNDO A COMPRAR EL IKULIBRO

Hace ya unos cuantos meses que os hablé del libro de Oskar. El proyecto resultó un rotundo éxito y consiguió la financiación necesaria en sólo unos días, y hoy afortunadamente es una realidad en papel. Por supuesto yo me pedí mi ejemplar (con unas cañas que aún me debe el autor), y la semana pasada por fin llegó a mis manos.
Tuve la suerte de corregir este libro el año pasado durante mi viaje a Argentina para ver a mi hermana, pero desde luego la sensación de tenerlo en papel no puede compararse con la fría versión que yo leí en el ordenador en aquel café de Usuhaia. Muchas otras cosas han cambiado desde aquella primera versión, pero desde luego el resultado es innegable: Oskar y Fran han hecho un trabajo de edición fantástico, y sólo con abrir la primera página se puede sentir toda la pasión y el esfuerzo depositados en este proyecto. Ha quedado muy bonico.

Además algunos hemos tenido el privilegio de poder escribir unas líneas en el Ikulibro. Tremendo honor que aprovecho para agradecerle al de Zalla desde aquí. Hasta se permitió la osadía de que Guillermo y yo mismo redactáramos la contraportada, que reza así…

Y poco más tengo que añadir sobre el libro. Es un mundo lleno de historias donde el autor se entrega al lector haciéndole partícipe de sus vivencias. Cientos de relatos que enganchan de principio a fin, y es que no hay nadie como Oskar para atrapar con su peculiar forma de escribir. Espero que los que ya lo tengáis lo disfrutéis como niños, los que todavía no lo hayáis comprado, ahora podéis aprovechar la oportunidad para haceos con uno de los pocos ejemplares que quedan de la forma más sencilla a través de la web www.ikulibro.com …

¡Todo el mundo a comprar el Ikulibro!

domingo, 2 de marzo de 2014

EL VÁTER PARA NO INICIADOS

Uno de los mayores temores del viajero que emprende rumbo a Japón es si va a ser capaz de comprender o, al menos, hacerse entender en este país. Lo más optimista que podría deciros es que sí, pero tampoco sería del todo cierto, así que os diré que de hambre uno no se muere, pero en que ciertos momentos la comunicación es del todo imposible sino hablas japonés. Así, te puedes ver frente a la puertas de unos baños públicos sin saber cual es la puerta de los maromos y cual la de las señoras, porque sólo hay un kanji que tú no entiendes, y ningún símbolo universal que te de una pista de donde debe amerizar tu nave.

Como de todo hay en la viña del señor, hay quien se preocupa de las personas que no dominan el idioma para guiarlas y llevarlas por el buen camino. Y así me encontré yo este artilugio la pasada semana en los servicios de una empresa:


Una consola de mandos para manejar el típico váter japonés, pero en este caso con un esquema en inglés adjunto para explicarte las funciones básicas: apertura y cierre de las tapas (sino ya me contarás tú a mí como empezamos), presión de agua del chorrico (cinco posiciones para trabajos mas y menos arduos), botón para parar (imprescindible en un sistema adictivo como éste), y lo que ellos llaman limpieza frontal (dibujo cara de chica) y limpieza trasera (dibujo del ojete), que no es más que la orientación que seguirá el chorrico en su parábola celestial. Visto así, fácil fácil.

Lo que ocurre es que esto no termina aquí. Este sencillo esquema esconde un sistema mucho más complejo que se descubre abriendo una tapa de la consola que nos deja al descubierto un nuevo mundo incomprensible que estaba ahí, pero que en nuestra bendita ignorancia desconocíamos que existía:


Las funciones básicas siguen estando ahí, pero muchas otras se agolpan a los lados esperando a ser aprovechadas para nuestra propia higiene y beneficio. ¿Sabéis cuáles son esas funciones disfrazadas ahora de kanjis? Pues eso me pasa a mí cada diez minutos en estas tierras dejadas de la mano de Dios.

¡Buena semana majetes!

martes, 25 de febrero de 2014

PLAYA DE BALANGAN, BALI, INDONESIA

Escuchar la palabra Bali nos hace a todos pensar inmediatamente en idílicas playas de arena blanca y aguas turquesas. No porque hayamos ido por allí cada mes de agosto cuando el sol aprieta, sino porque nos lo han vendido así en los medios desde pequeños junto con otros detalles adjuntos e inseparables: lujo asiático, selva frondosa y y perfectos combinados de vivos colores.

Y como suele pasar siempre, sólo parte de lo que nos cuentan es cierto. 




Playa de Balangan

Balangan es una playa ubicada al sur de Kuta y bien conocida por lo amantes del surf. Nosotros llegamos en moto (si no tenéis miedo os recomiendo que alquiléis siempre este medio de transporte en el sudeste asiático para moveros) en unos 30 minutos. Poco más que unos modestos bares regentados por locales (algunos permiten alojarse) y arena nos encontramos al llegar, combinación perfecta para nuestro plan de no hacer nada (con una pizca de cerveza) mientras veíamos a los profesionales cabalgar las olas.

La arena alcanzaba sólo hasta la línea de agua, así que darse un baño resultaba un juego de equilibrio con las resbaladizas piedras del fondo, y eso es demasiado trabajo cuando uno está de vacaciones. A escasos metros de la playa principal, se puede acceder a una pequeña cala donde disfrutar de relax y de aguas en calma. ¡Ojo!, que a última hora de la tarde sube la marea y se hace complicado regresar. La primera foto y la que sigue a este párrafo están hechas desde allí.


Y desde allí, después de otro fantástico día de verano, los intrépidos monos (y la gran Marta) tomamos nuestras motos de nuevo y nos fuimos a contemplar el mejor atardecer de la Isla de Bali, muy cerquita, cosa que os recomiendo no os perdáis para redondear la jornada playera.

Hay playas bonitas en Bali señorapero, al menos en la isla principal, son más un paraíso para el surfero que para el hombre de cubo y pala. Si lo que buscáis son playas de estilo caribeño, lo mejor es que os subáis a un barco para, en escasas dos horas, estar disfrutando de las Islas Gili tomar un vuelo a Bruselas, lo que a vosotros os venga más a mano, pero aquí eso de palmeras torcidas y arena fina, nada de nada.


jueves, 13 de febrero de 2014

TOSHIMAEN ONSEN, UN PEQUEÑO RINCÓN PARA VOLAR DE TOKIO

Ya estamos a viernes, y como empieza un nuevo fin de semana os voy a recomendar un sitio para vuestra próxima visita a Japón. Cuando uno viene a este bonito país, no puede dejar pasar la experiencia de probar los famosos baños termales: aguas calientes de origen volcánico con propiedades relajantes y, dicen, en algunos casos curativas. Sea como fuere, lo cierto es que es todo un rito en este país y forma parte de su cultura y tradiciones.

Muchas son las opciones para disfrutarlo repartidas por todo el territorio, aunque si se dispone de tiempo siempre es recomendable irse bien lejos, a un pueblo perdido en la montaña, para exprimir la experiencia al máximo. Para cuando no dispongamos de ese tiempo, los que vivimos en Tokio también tenemos otras buenas opciones y, desde luego, un poco más a mano. Si miráis en cualquier guía de viajes, vuestros huesos darán sin remedio con el onsen Monogatari, situado en la isla artificial de Odaiba. Buen sitio, sin duda, porque Odaiba es visitada obligada por sus vistas sobre la bahía de Tokio, pero con los inconvenientes de la masificación de gente que hay allí y de que encontraréis 3,4 guiris por metro cuadrado.

Pero aquí viene el Tío Chiqui para ofreceos una alternativa saludable y simpática. Toshimaen onsen se encuentra a un paso de Tokio y tiene un concepto similar al Monogatari: baños termales urbanos donde distraerse de la rutina diaria, pero desde luego en un ambiente japonés mucho más auténtico y sin tanta aglomeración de personas.




Una de las principales diferencias es que en este onsen podréis encontrar amplia una zona mixta de piscinas interiores y exteriores, lo que es recomendable si viajáis en pareja. Después se encuentran las áreas separadas por sexos con todo lo indispensable para disfrutar de la experiencia, principalmente si, como fue nuestro caso, vais en un día de frío invierno. Además, dentro de las instalaciones hay restaurante, cafetería, servicio de masajes y una zona donde descansar viendo la televisión o durmiendo una siesta como la que un servidor se pegó a pierna suelta tras degustar un poco de sashimi fresco.





Un pequeño rincón más para relajarse entre el ajetreo de la gran capital japonesa. Ahora sólo tenéis que comprar uno de los vuelos a Tokio y en un ratico estaréis sumergidos en cultura japonesa de la buena.

Nombre: Toshimaen Garden Spa
Dirección: 3 Chome-25-1 Koyama Nerima, Tokyo 176-0022
Web:  http://www.niwanoyu.jp (sólo en japonés)


¡Feliz fin de semana!